Vi brotar
De las alcantarillas de las esquinas
Géiseres de sangre
Hirviendo a borbotones
Y arrasando la ciudad.
Muerto
Por empuñar el arma de tinta
En la línea de batalla
Del bando de la belleza.
Sólo fue un pretexto,
La pretendida excusa de un poema
A falta de acusación.
La muerte no fue
Ninguna coartada para desaparecer.
Incluso ahora
Descubro ciertas luciérnagas nocturnas
Acompañando a anhelantes siluetas
Ensombrecidas en la noche
A profanar tú tumba
Con palas blancas
De largas empuñaduras negras.
Del libro En pie de tregua de
DANIEL GRANADO PULIDO -Cádiz-
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