domingo, 10 de febrero de 2013

FÍJATE QUE ME CONFORMO SOLO CON DESAPARECER


"¡Oye mi sangre rota en los violines!"
(verso de F. García Lorca)

Desaparecería.
En los brazos de ébano, o entre los que admiro
en este invierno de abrigo abierto y melena despeinada,
de otra estación donde busco la mirada nueva,
sería naturaleza. Tierra. Tú, la noche y lo escondido.
Me sorprende otra vez la sonrisa, el brillo en los ojos,
el pelo jugando con el rojo, mi cuerpo imán que traspasa
la febril muchedumbre del andén como un programa de matrix
que lanza destellos hasta que llego a tu encuentro y solo una chispa,
un papel que vuela, tal vez un mechón de pelo atolondrado,
son la prueba de que ha existido ese flash, aunque ahora te bese
distraída en la mejilla y no recuerde cómo mirar con mis ojos a tus ojos.
Todo esto llevo dentro. Junto a una foto de brazos entrelazados
paseando por la rambla. Tú con las manos en los bolsillos.
Yo simulando un aire despistado, como de hábito, de pertenencia,
de una historia detrás de nuestros pasos.
Tal vez si la vida fuera larga
nos daría para llenar armarios y besar a todos nuestros hijos.
Pero fíjate que me conformo solo con desaparecer, fundirme,
si los brazos de ébano -o los que admiro en este invierno
que camina hacia el sol- me estrechan como si la Tierra temblara
y nada hubiera a que agarrarse más que a mí.

MARIBEL MIR ALVIRA
Publicado en el blog carlota-exnihilo

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