Entró, como acostumbraba dondequiera, sin autorización y sin ni siquiera haber tocado a la puerta. El entrevistador supo que no era capaz de cumplir los ritos de iniciación para establecer con los otros una relación armoniosa.
Del libro Cuento para conseguir empleo de
FRANCISCO GARZÓN CÉSPEDES
No hay comentarios:
Publicar un comentario