viernes, 6 de febrero de 2015

EL TIEMPO QUE YA NO ES NUESTRO


Busco una lágrima que resbale,
por esos lugares que no me hablan,
que ya no me dicen casi nada.
Ésos que no arrancan sentimientos,
tan solo tristeza y mucho silencio,
dejándose ir sobre lóbregas soledades.
Un eco de silencio mudo y lejano,
es toda la respuesta a mi búsqueda,
infértil que no me deja respirar,
y que me hace siempre suspirar,
por aquellas sensaciones perdidas,
que hoy ya no  se encuentran en mí.
!Si al menos una lágrima vertiera!,
sugiriendo un sentimiento lejano,
resbalando, por mi cara , ajena a todo.
Me haría, no dudar  de casi todo ...
Sabría que existió un tiempo dichoso,
quedándose sobre una vida pasada.
Lo que hoy ocasiona lágrimas tristes,
que no se vierten nunca al exterior,
pero que crean una sensación de...
desesperanza y nudos en la garganta,
imposibles de explicar en un poema,
a quién no sintió la cruel nostalgia,
junto a la imposibilidad de regresar,
a un tiempo que ya no es nuestro.

MARÍA LUISA HERAS VÁZQUEZ

No hay comentarios:

Publicar un comentario