miércoles, 26 de marzo de 2014

VAIVÉN


El vaivén, el tobogán de las vísceras y las ideas,
el corazón que sube al cerebro,
que baja por la yugular hasta la altura de las circunstancias,
el parque acuático de los bellos como escarpias,
la lucha entre el ser y la nada,
entre permanecer o ser una fiera que se come el mundo.

El vaivén, los cubos de emociones que inundan las pisadas,
que excitan, adormecen, desatan la furia de los elementos,
que relajan, golpean las cóncavas de las sienes,
que arrugan y desarrugan los surcos de la frente,
suspiros que se ahogan en un mar de olas como rascacielos,
bocas que quieren gritar y al momento su voz susurra.

El vaivén, el balanceo al son de las taquicardias de una mirada,
un charco de cieno y espejos de luz,
un lavabo que absorbe el gorgoteo del estertor,
del no saber qué hacer entre las risas porque sabe qué es,
los escarceos, los tumbos, las vacilaciones, el respirar entrecortado del no saber qué hacer teniéndolo tan claro.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

No hay comentarios:

Publicar un comentario