Me acosan mi nostalgia y tus momentos
que halagan mi sentido delirante
y aquel “te quiero”, entre el placer vibrante,
saliendo de tus labios avarientos
de besos y caricias que los vientos
me devuelven con su eco resonante.
Llegando hasta mi piel como sedante
con efluvios de paz y somnolientos.
El tiempo va pasando y no controlo
mi pobre corazón enamorado,
que busca tu consuelo enajenado.
De qué sirve soñar si no te puedo
acariciar cuando despierto solo.
¡Embistiendo furioso sobre el ruedo!
ULPIANO ULPY
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