Ha pasado la siesta;
a través del ventanal,
el desolado paisaje invita a componer
agolpan los recuerdos en mi mente
y aflora un viejo amor,
que prisionero del espacio se perdió.
evoco su ternura y su pasión;
mientras las horas avanzan
quedo atrapada en la telaraña del tiempo.
Cuando muere la tarde,
un delicado perfume a jazmines
va endulzando el ambiente…
fría nostalgia que se adueña de mi ser
y la tristeza de cuelga del ocaso.
INES ARRIBAS DE A-ARGENTINA
Publicado en la revista Estrellas Poéticas 48
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