martes, 12 de junio de 2012

SONETO

La flor bella y cambiante del idioma
me suena esta mañana a juglería
y, cuando escribo y canto, se extravía
ajeno a todo punto y cualquier coma.

Frente a mis ojos vuela una paloma
y el cielo, lapislázuli se amplia
mientras las nubes van de romería
y el sol dora de súbito la loma.

El idioma cambiante en el espejo
de la fuente desnuda una palabra
y la fuente se quiebra en un capricho.

Alguien tiñe lo blanco de bermejo.
El ocio en el silencio labra y labra.
Se dice sin decirse lo no dicho.

JUAN CERVERA SANCHIS -México-

No hay comentarios:

Publicar un comentario