domingo, 22 de febrero de 2015

MADRE MÍA


La madre ausente aparece tenaz
En el sueño,
Y reclama su derecho de presencia honda y eterna, en el altar de mi vida.
Madre.. Eres la incólume constancia, que desvelas y desvías el flujo de mi sangre, al fluir de tu cauce.
Enajenando vibrante todo un universo de imágenes y carnales estatuas de sonrientes arcángeles.
Alentando con furor de esbeltos sauces, el ladrar de tu alma... El cantar que solías regalarme.

Madre..Muerta mi vida,tras tu partida, el rigor cansado de tu voz doliendo, canturrea en el aire tímido, su sombría nota de amargo silencio.

Madre triste..
                      Hoy que he tocado tu angustia
                      Con mis manos,

Y mis manos han vertido
su fragancia,
En las pieles siempre oscuras
De tus ánimas,
En sus rostros que enmudecen
De palabras,
En sus bosques que te inundan
De miradas..!

La madre ausente... Está toda en la nada,
Su perpetuo asalto de fuego,su cruel mirada,
Su triste vacío sin forma,
Su fondo, su reclamo,
Sin blusa que cubra su alma
Sin sortijas que enhebren su tacto
Sin lecho que contengan sus trazos..!

Disperso todo en invisibles pústulas,
El polen derrama lluvias en su búsqueda,
La busco en cada confín del mundo,
Y tiento el universo,
Y ausculto el cielo,
Atónito... Inquieto al orbe inmundo
¡Te busco madre en los bolsillos del mundo!

La madre ausente, huye al concilio y delirio
De saberla ida... De saberla en huida.

Madre triste..Que fui el misterio
                                          De tu vientre,
                      Que fui el cimiento
                                          En tu morada,
                       El proyecto de
                                              Largos meses,
                       Que soy el rosario
                                             Que no callas..!

Mujer de silueta henchida
                   De espesa sombra dormida,
Mujer de praderas vestida
                   Y rubores de estrellas dolidas.

De blanco y lunoso mirar
               Sombra de luz inmarcesible,
De ufano y claro cantar
                 Sombra de dios inamovible..!

Madre: Tus alegres melodías
                              Ya no alegran
                                    Mis noches vacías..

La madre triste, débil,
Se enlaza en ciernes
A sus brazos estériles.

Su mirada vasta, airosa,
Es llamarada de ruegos,
Es llanura de cielos,
Sus pómulos de hielo
Hincan en sus ojos
Agudos lances en que arden
Lentos brillos de lunas que parten.

Seas madre..Mi diosa eterna
Del ara glorioso de mi vida,
Y sea tu santa matriz,
La alcoba donde viví..
                                 ¡Lo mejor de mí...!

ALEX CASTILLO

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