martes, 24 de febrero de 2015

LA SOLEDAD


Estuve andando por el desierto
días enteros,
quería saber ¿quién era yo?
en este mar del infierno,
en la gran soledad
donde el sol abrasa el cuerpo,
los pensamientos se alteran
y lucifer tienta el alma,
despojándola hasta del ego,
dejando solo el esqueleto.

Vi negros demonios
alzando sus bestiales formas,
aullando como lobos hambrientos,
vi la ignorancia de los inocentes
que alimentan las arcas,
de los que en secreto
ordenan al mundo
hacer lo correcto,
vi por ver,
el poder de la mente
en este nuevo milenio,

…Y en medio de este mundo muerto,
un rayo alcanzó mi alma,
dejándome sin vida
tirada en el suelo,
y de mis restos caídos,
una flor blanca como la nácar
subió hasta el cielo,
donde unos niños me recogieron,
y me entraron dentro
como pudieron,

.…Y me dieron de beber agua fresca,
un poco de miel en queso muy tierno,
con un pan caliente hecho a mano,
y a horno de leña, por ellos,
dije¡ he llegado al firmamento¡
mire ¿qué padres me recibían?
vi que era unos labriegos,
y en sus brazos me cogían,
y me fui con ellos.

…Y mi padre me llevó
a ver la herencia que tenía,
un bosquecillo de duendes,
una ermita pequeñita,
y una señora divina,
que era nuestra virgencita.
y me enseñó a rezarle,
con las manos muy juntitas.

FRAN TRO -España-

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