miércoles, 4 de febrero de 2015

CALZADO Y TIEMPO


Y el tiempo se acomoda,
rompe el calzado de la vida
donde no hay zapatero remendón,
ni se precisa.
Se pierde todo,
aunque no se haya ganado nada.
Las manos duelen de soledades,
buscando guantes que atrapen el frío,
de un silencio, no por esperado,
menos triste.
Quedan las horas tras el mármol,
los zapatos ajenos, servirán a otros pies
en otro camino, tal vez, en el mismo.
Y el tiempo volverá a reiniciarse,
hasta que los otros, se hagan viejos y regresen
al lugar donde se calzaron,
creyendo que eran únicos y nuevos.

Mabel Escribano

No hay comentarios:

Publicar un comentario