domingo, 23 de marzo de 2014

YO LOS MATÉ


Deshilachando todas las mentiras
voy matando estos bichos descarriados
los que caminan por mi alma y me atormentan
los que me aplastan con patitas invisibles
duermen y anidan en mi calendario viejo
que se arrancó los días como una caníbal despiadado
y no los ves, -y yo tampoco los veía-.

Tiemblan mis manos tan tranquilamente
mientras preparo la tumba de los nuevos cementerios
y hago una cajita transparente
de piedritas grabadas con azufre
y las echo con amor
(¡con tanto amor las echo!)

¿Sabes? A veces hay que matar
La ignorancia es un acto de amor
como olvidar una historia,
sacrificar un verso.

El bicho aun no sabe que muere
mueve su cuerpo como un fantasma aferrado
que ya no pueden sostenerse en mi apellido
aunque lo intenta,
pobres, es la ignorancia que los mantiene
carcomidos
es la oscuridad que los alienta
amamantados por los escombros nefastos del mundo
y toda la longevidad de mis lamentos los ampara

Perdono tu ignorancia
tus ropita de verdugo infame
perdono tu locura, tu quitarme todos los apoyos
tu manera silenciosa de chuparme
todas las sombras de víctima asesina,
perdono que hayas intentado enmacetarme
para que mis raíces se queden chiquitas
y que hayas fumigado mis pétalos, también
yo Te perdono
tus sordas formas de olvidar mi pequeñito nombre
el corazón de águila grabado con espadas
en las montañas de plata que quisiste romper con tus dientes.
Perdono que hayas intentado aplastarme con tus ojos
con tu dedo, con tus pisadas de hombre cruel
y tus manos raposas de madre que no ama

Los bichos mueren,
porque la vida los llama al entierro
-y no puedo contártelo-
que ya no necesito la piel antigua
ni los vestidos viejos
ni los espejos oxidados
ni todos los escudos constantes

Tenemos un color de ojos diferente
y un sueño de cielitos bien distinto
ahora mismo estoy frenando tus derroches
mientras tiro las ultimas piedritas
y las ahogo en la tierra con mi bastón
y se asfixian cuando no pueden beber mi miedo
y dejan de inocularme las mentiras
por eso mueren, se están muriendo:

-Yo los maté-

Debajo del cadáver de todos los bichos aparecidos
dejé mis versos viejos
y los tapé para que no tengan más frío.
¿Viste? Ya están más felices

Depronto me entra un aluvión de lágrimas
y un terroncito de tierra se mueve
es un animalito de San Antonio que va despacito
todo lleno de pequitas
viene hacia mi y trepa en mis manos
¿lo ves?comienza a hacer caminitos de verdad
Me está caminando el alma entera
este bichito de colores
hilvanando mis sueños en una agenda mística
escrita con todas las luces de la ley

Comienzo a caminar, y me sonrío.

Laila Zylber -Barcelona-

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