Un día más que se adormece
en la tristeza del alma,
un día menos y parece...
que aquéllo quedará en nada
horas que transitan de prisa
los caminos del destino,
amores que con la brisa
viajan hacia el olvido
recuerdos de un te quiero
que susurraba tu boca,
humedad de antiguos besos
que mis labios ya no tocan
suspiros que en amalgama
cubrían las fantasías,
abandonaron la cama
dejándola fría y vacía.
En el rincón del cuarto
acurrucado y llorando,
mi corazón ha quedado
y el tuyo marchó a su lado.
Ramón Pablo Ayala (Argentina)
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