sábado, 22 de marzo de 2014

BATALLA POR EL VERDE


(Fragmento)

El árbol actúa como un "acondicionador del aire" en el medio urbano y adquiere una importancia trascendental en la ciudad futura atada al cambio climático.
El ahorro de energía que producen los árboles en la ciudad obliga a considerarlos como un servicio público obligatorio para la calidad de vida.
Cada árbol introduce una actividad térmica muy importante en el verano para su propia sobrevivencia. Extrae agua y minerales del suelo y la lleva por sus canales hacia el tronco y hacia las hojas de su copa. En las hojas se hallan los poros o estomas por donde se produce la llamada transpiración de la planta y la evaporación al medio. Al evaporarse, el agua enfría la zona cercana a la copa. Una investigación del Departamento de Ecología de la Universidad de Carnegie concluye que evaporar el agua ayuda a enfriar la Tierra como un todo. Como un árbol extrae entre 100 y 600 litros/día, al evaporarse produce una transferencia calórica de cerca de 97.800 cal./día, que implica 90 Kw/h.
(Environmental Research Letters. Nov. 2011)

 Evaluaciones de este tipo son ignoradas por la planificación de la infraestructura urbana.  Los datos dicen que el 93 % de los árboles existentes en las grandes plazas y paseos de Buenos Aires fueron sembrados entre hace ya 80 y 155 años, cuando la recomendación Sarmientina era: "Plantar un árbol, escribir un libro, tener un hijo".

ANDRÉS REPAR

No hay comentarios:

Publicar un comentario