¡OH SIRENA!
El navío cruza un mundo tormentoso,
llega a un gran océano de sueños
donde me sumerjo y me alivio.
Oh sirena!, lléname con tu canto,
pero no mates a este pobre marinero
que va en busca de tesoros, de amores,
de sones de dulces liras, de sueños, de bellos sueños.
Amarrarme quisieron a la vela de mi nave
mas no pudieron con mis ansias de venir a buscarte.
Y ahora que te encuentro, ¡oh sirena!, no me mates,
no me digas que eres de otro, no me digas que no me deseas.
Dame uno de tus fogosos rizos , dame algo,
algo que avive siempre el recuerdo,
el recuerdo de tus mejillas rosadas, de tu hermoso cuello enhiesto.
María José Berbeira Rubio
RECITANDO EN ÚBEDA
Hace 11 horas
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