Cuando tú llegaste en un mes de invierno,
buscaste refugio en mis brazos
y calor en mis labios,
te cobijaste con mi piel
mientras afuera caían escarchas.
Te quedaste todo el invierno conmigo,
sentí, había alcanzado la gloria,
me sentí tan enamorado y feliz
que no había más cielo que tú,
ni estrella más brillante en esta galaxia.
Eras mi mundo, mi todo,
pero ¡qué mal estaba, qué mal pensé
que tu sintieras lo mismo por mí!
Fui egoísta por ser quien me enamoré.
Y tú...
sólo llegaste en un mes de invierno
donde te veías
como hermosa princesa cobijada en mí,
una hermosa flor
donde yo era tu único jardinero.
Esperaste que pasara el duro invierno
para irte y dejarme
con intenso frío en mi corazón.
Te fuiste
tan pronto se marchó el invierno
y comenzó la primavera
cuando florecen las flores.
¡En invierno
no florecen las flores,
no, no, no!
En invierno llegaste,
te fuiste cuando iniciaba la primavera
dejando este corazón.
en el profundo e inhóspito invierno.
Nelson Moreno Moreno -Colombia/México-
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