domingo, 4 de febrero de 2018

A TI PEQUEÑA


Seguramente seré,
tu primer muerto.
Las abuelas,
solemos serlo.
¡No me llores,
ángel mío!
¡Recuérdame feliz!.
Sonriendo a tu lado
en complicidad,
absoluta y completa.
Contándote esos cuentos
¡Qué tanto te gustan!.
Confeccionando vestidos
para tus muñecas.
Haciéndome la niña
para estar junto a ti,
agachada y dichosa;
jugando contigo.
El tiempo pasará,
demasiado rápido
para mí.
Eterno y lento
para ti.
Pero ese tiempo
que pasamos juntas,
lo recordarás siempre.
¡No me llores cielo!
¡Mi bello cielo!.
¡No me llores nunca!.
Tus sonrisas eran para mí,
campanitas de cristal,
tocadas por las hadas
que habitaban los cuentos,
leídos compartidos,
rodeados de alegría.
¡No me llores nunca!
Te enseñaré, que...
Me puedo ir un día,
mas sigo siempre ahí.
Junto a ti, a tu lado,
muy juntitas las dos.
¡Te enseñaré a vivir!.
Alegre, confiada y feliz.
También cuando,estés sola
y no te quede nadie.
Y seas ya una abuela,
leyéndole a tu nieta
un cuento muy bonito.
Como aquel que un día te leí.
Entonces llora mucho
y dale a esa nieta...
El mismo e igual cariño
que un día yo te di.

MARÍA LUISA HERAS VÁZQUEZ -Barcelona-

No hay comentarios:

Publicar un comentario