miércoles, 21 de octubre de 2015

¡¡QUE PENA!!


Abandonado desvalido rechazado
Así estoy, no cuento, ¿acaso tengo
Yo la culpa de mi destino?
Ya no puedo ordenar mis ideas,
He perdido la noción del tiempo.

¡¡QUE PENA!!

Así está este anciano
Los años le pesan
Los sueños son pesadillas
No tiene hogar ni familia
Nadie se conduele
De su pobre vida...
¿A quién le importa?

¡¡QUE PENA!!

Deambula en el día
Esperando un transeúnte
le de un pedazo de pan
Duerme en la calle abrigado
Por el calor del piso que el sol
ha dejado impreso en este
candente verano
Nadie se detiene, o quizas sí.
Hay corazones sensibles.

¡¡QUE PENA!!

Y manos solidarias lo toman
Y lo llevan al único lugar
Que saben que es donde
Debe estar.
El hospital.
¿Pero que encuentra?
desprecio
e ignorancia de unos,
cariño y alguna palabra
amorosa
de otros, de alguna norsa
(enfermera)
Se siente solo enfermo
desvalido

¡¡QUE PENA!!

Otra vez tirado a la calle
Aún aquellos que por su
posición debe protegerlo
no lo hace, ¿dónde está el
sentimiento de amor hacia
El prójimo?
¿Acaso porque no es mi padre
hermano mi sangre?
no eres nadie para mí...
piensan muchos

¡¡QUE PENA!!

¿Dónde se fue el amor ?
¿dónde el mandato de Dios?
"Porque me viste desnudo
y me vestiste
Enfermo y me sanaste
Con hambre y me diste de comer
En la calle y me recogiste
Herido y vendaste mis heridas
Sucio y me limpiaste"
De cierto, por cuanto lo hiciste a
uno de estos pequeñitos
a mí me lo hiciste.

¡¡QUE PENA!!

¿Entonce que es la vida?
¿Cual es la satisfacción
y el gozo que se siente
cuando se hace una de estas
acciones señaladas más arriba?
¿Para que estamos en este mundo?
Simplemente no es mi padre
hermano hijo abuelo,
no me importa.

¡¡QUE PENA!!.

De que color es tu sangre
¿Acaso no somos criaturas
creadas por un mismo Dios?
No soy tu hija, no eres
mi responsabilidad.
No eres mi padre no eres
mi responsabilidad.

¡¡QUE PENA!!

Anciano digno de lastima y de conmiseracion.
Y como él hay miles
deambulando
Por este mundo de Dios
Sin Protección de sus hijos,
si es que los tienen.
Quizás no fue un buen padre
Pero esto no es excusa para
dejarlo abandonado a su suerte.

¡¡QUE PENA!!

Quizás abandonó a sus hijos pequeños
O quizás perdió el rumbo a su casa
No sé, lo cierto es que hoy está en una camilla de un hospital (si está todavía ahí)
Pero con el temor de que unas manos lo tomen y lo lleven de nuevo a la calle.
Y de nuevo el pueblo misericordioso lo llevará de vuelta al hospital.
QUIEN TENGA SENTIMIENTOS
ALMA Y CORAZÓN SENTIRA ESTO.
¡¡QUE PENA!!!

Francia Castillo Pujols -República Dominicana-

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