viernes, 13 de junio de 2014
SOLO, UNA MARGARITA…
Manos ajadas, piel arrugada
y entre sus dedos una flor enamorada…
Manos que fueron sementeras
a veces, semiabiertas, otras de lleno.
En ellas mansedumbre,
calidad de mansas y sutiles
a mansalva llenas de amor y caricias,
entre manoteos y gestos al hablar.
Mansión infinita de amor a manojos,
llenas de ansias y mañas ávidas
repartiendo primaveras y conteniendo
hojarasca de otoños febriles,
llenos de paseos (hoy añorados)
bajo aquella secuoya llena de años retenidos
en ese persistir creciendo,
siempre hacia arriba…
Mirada de manos, hoy mustias,
compendio de recuerdos
a manos llenas, hoy retenido en
una sola flor, -una margarita…
Llena de hojas pequeñas, prietas,
cada una es una historia de vida contenida…
Hoy, no deshoja esa única flor,
su mirada se pierde en sus manos,
en esa margarita… Seca por el paso
del tiempo, atada y sujeta a sus muñecas,
es el resto de pulso que rige su vida…
Secretos en una mirada, unas manos…
Con el paso del tiempo todos
los recuerdos en una flor ya sin vida…
…Una margarita…
LOLA WIZNER
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