sábado, 14 de junio de 2014

RIDERS ON THE STORM


Like a dog without a bone
an actor out alone.
The Doors

Nacemos bajo la tormenta. Nacemos
en la casa de las cartas marcadas, en un juego
de trampas y zancadillas, en una ciudad
que nos mata en la noche
con sus huellas blancas y sus horas de alcohol;
a la intemperie de todas las verdades,
en una avenida fantasmal que termina
donde empieza el arrabal de las mentiras.
Somos parte de la tormenta, de la devastación.
Somos vulgares actores que improvisan
una escena de violencia y sexo,
que creen que la gloria les tiene reservada
una estrella en la acera roja del firmamento.
Pero hemos sido lanzados al ruedo de la vida
como toros embolados, con el fuego de la sangre
hirviéndonos la razón, dirigidos por el temor
y la semilla negra de las huellas borradas.
Somos jinetes bajo la tormenta, jinetes
que huyen bajo el estrépito de la lluvia
como perros abandonados, que huyen
por ciudades que tejen telas de araña
en las afueras, en los sórdidos bares, en las camas
de tristes hoteles con vistas a la nada.
Somos parte de la tormenta. Jamás
-aunque huyas y huyas y huyas...-
te librarás de ella.

José Luis García Herrera
Publicado en Agitadoras revista cultural 3

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