sábado, 14 de junio de 2014

DIME


Dónde.

Dónde va tu alma
cuando yace rendida y desnuda;
expuesta y sincera.

Dónde.
Cuando ya no existen cárceles
ni corazas sustentables.

Y dónde el destino de tu corazón;
corcel brioso, empeñado en lo nuestro.
Es decir,
obsesionado en contar estrellas
y dispuesto a caminar descalzo
sobre la húmeda hierba de la pasión.

Y tu mirada;
candil amanecido de vida...

Dónde el cálido linaje de tus manos,
la mágica textura de tus dedos
y todo el estremecimiento mío.

Maritza Álvarez -Chile-
Publicado en la revista Arena y Cal 209

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