viernes, 13 de junio de 2014
ANOCHECERES
Cuando llega el crepúsculo
mi alma se agita
son las horas largas
que nunca se terminan.
El frío otoñal
se adhiere a mi piel
causándome escalofríos
yo sé porque.
Abstraída, ausente
dejando pasar otro día
con mi mirada perdida
dentro de mis fantasías.
Cuando llega el ocaso
el mundo no existe
la casa silente
me absorbe, me envuelve.
Hundida en nostalgias
recuerdos dispares
tu voz me retumba
tus ojos me siguen.
El sol ya se esconde
volvió mi amargura
me quedo muy quieta
esperando el silencio nocturno.
Tristezas y llantos, amor y penurias
invaden mi vida
pelean en mi conciencia
duras batallas.
El anochecer se instaló
lleno de sombras
que solo se irán
cuando retorne el alba.
Y allí en mi lecho
en la medianoche
esperaré como siempre
que el teléfono suene.
Pero mi espera será en vano
otra noche más
y después del llanto
tu recuerdo me adormecerá.
Y otra jornada volverá
riendo y viviendo fingida
así como la noche llegará
con la agonía de no volverte a ver.
Diana Chedel -Argentina-
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