En este tiempo, ya tiempo
de pañuelos suspirantes,
unos tras otros, no cesan,
soledad de soledades,
de irse los viejos amigos,
entre adioses desgarrantes.
Se van, se van y se van
a dónde no vuelve nadie,
aunque a Dios Gracias, muy pronto,
habremos de acompañarles.
Del libro DICHOS Y CAPRICHOS DEL COPLERO de
JUAN CERVERA -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario