lunes, 2 de febrero de 2015

DIURNO


Ascender entre la claridad
de la mañana,
Y romper el brío con la sonrisa,
con la imagen del regazo cual tesoro.
La imagen del niño y la flor en la solapa.
Y no escuchar, solo el agua.
El salmo.
La paciencia.
El interior.
El silencio bendito de las horas.
Y la mano acariciando
la brizna de trigo
entre los dedos.

Del poemario inédito TEMPO de ISABEL REZMO -Úbeda-

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