Ayer dije no llamaría
ya ves estoy llamando,
no soy yo el de las palabras
el corazón es que está hablando.
También dijiste punto final
de mi te fuiste alejando,
tampoco cumples lo dicho
ya ves estás contestando.
El silencio hoy fue roto
gran alivio para el dolor,
tus palabras son el antídoto
para este mal de amor.
Un hola ¿Cómo estás?
contestaste no sé qué hacer,
mi corazón está de fiesta
canta, ríe como ayer.
La nube gris desapareció
ya no tiene sombra mi alma,
tampoco hay angustia
en ella todo es calma.
Fue hermoso saber de ti
se llenó de luz el día,
dulce promesa rota
ayer dije no llamaría.
Moisés Castro Parra -Chile-
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