Dame un poco de tu noche.
Que ya me hago yo un manto
con los cometas que se deshilachan
sobre mi cintura de arena.
Y con el fulgor de los planetas candentes
que se han convertido en agua.
Para regar gota a gota los campos
donde duermo yo ligera de pulsaciones
y con el corazón fuera del pecho.
Dame un poco de tu noche.
Escondida en el brillo intermitente
de tus ojos negros.
Para que yo pueda tener,
mi universo entero.
Con todas las estrellas y sus sombras
y cinco lunas de enero.
Debora Pol
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