domingo, 22 de febrero de 2015

CELEBRACIÓN


Aquella tarde, Antonio y Juan salieron contentos. A pesar de la crisis, su jefe les había llamado al despacho para darles la enhorabuena por su labor, y les había hecho entrega de una carta.
Para celebrarlo pensaron ir a "La Peña" para compartir la buena nueva con los amigos. Se dejaron llevar por la euforia hasta que estuvieron demasiado eufóricos para parar, y rezaron un largo rosario de espuma con cuentas en cada una de las cervecerías que encontraron a su paso. Cuando Juan llegó a casa, le costó dios y ayuda dar con la puñetera bocallave, que no hacía más que bailar en la pista de la cerradura.
Cuando entró, cosa extraña, su mujer no le hizo reproche alguno; se limitó a descalzarle, quitarle la corbata y tumbarlo, cuan largo era, sobre la cama. Incluso le dio un beso, le trajo una sal de frutas, depositó -por si acaso- un cubo junto a la cabecera y se marchó, no sin antes bajar la persiana, velar con un pañuelo la luz de la lamparita y cerrar delicadamente la puerta.
Pronto entró en un profundo sopor, y comenzaron los sueños. En ellos se veía subir meteóricamente a puestos de responsabilidad. Su sueldo subía como la espuma. Por fin podría permitirse comprar el apartamento de la playa durante tantos años deseado por su esposa y hacer aquel viaje que soñaron para su luna de miel. En fin, que la felicidad había -por fin- irrumpido en su vida.
Apenas despertó, una interminable ráfaga de punzadas le descerrajó las sienes, un fuerte dolor de estómago le hizo doblarse sobre el cubo sabiamente preparado a sus pies, y la vida empezó a dar vueltas a su alrededor.
Entonces recordó la carta, y echó mano al bolsillo de su chaqueta. Allí, arrugada, estaba la prueba. La sacó lentamente, la desplegó, y leyó con parsimonia.
“Por la presente le comunicamos que, debido a la reestructuración de la empresa, desde hoy dejamos de contar con sus servicios. Le rogamos pase por el departamento de contabilidad para recoger su liquidación”.

Agustín Pérez González (Sevilla)
Publicado en la revista Aldaba 26

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