calculando alaridos para el viento.
Cuando cerráis los ojos,
sabedlo de una vez,
los muertos se alzan
y caminan secretamente vivos,
sin pisadas,
acomodando signos en el aire,
liberando palomas enterradas,
erigiendo colores escondidos
en la asomada cal de los fantasmas.
Del libro “Más acá de los muertos” de ANTONIO PRECIADO BEDOYA -Ecuador-
Publicado en la revista Gaceta Virtual 76
No hay comentarios:
Publicar un comentario