sábado, 14 de enero de 2012

POEMA

SIN DUDA

Si después de enamorarme de la muerte
yo pudiese elegir
los mismos paisajes,
las mismas mujeres,
las mismas derrotas.

Sin duda
seguiría mirando con la misma ceguera
blanca,
seguiría queriendo con el mismo corazón
difunto,
me seguiría quemando con la misma piel
derramada.

Si después de perderme por el laberinto
del deseo
recuperase los mismos placeres,
el mismo paso del tiempo,
el mismo filo del horizonte.

Sin duda
seguiría jugando con la misma fiebre
desierta,
seguiría besando a las mismas horas
aburridas,
seguiría andando hasta la misma meta
inalcanzable.

Si después de quedarme sin alas
reconociera
a la misma corona de espinas,
a la misma tarde de marzo,
a las mismas piedras del aire.

Entonces
tendría que acostumbrar a mi pecho
a la duda que siempre me regaló la vida.

Enrique Rojas Guzmán-Chiclana-

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