
Reid, reid, malditos
La risa, el estornudo del alma alegre, es fundamental, imprescindible para sentirse vivo o viva. Dicen que reír mucho provoca arrugas en la frente y las comisuras de los labios, ¿y llorar o estar triste, no provoca arrugas en el alma? Quien no ríe nunca envejece mucho más rápido.
No hay nada más bello que la risa de los mayores (de los ancianos, de los viejos, de la “tercera edad”, como prefiráis llamarlos), ni más triste que el sollozo de los niños. Y es así. Sin risa la vida es mucho más pesada.
Que es difícil reír nadie lo va a negar, por eso hay que buscar cualquier excusa alegre para hacer estornudar al alma. Para llorar, desgraciadamente, siempre tendremos tiempo. La vida es eso, risas y lágrimas; las primeras hay que aprovecharlas cada vez que haya oportunidad. Las segundas vienen sin llamarlas.
Francisco J. Segovia-Granada-
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