miércoles, 29 de mayo de 2013

COMO ORUGA EN MARIPOSA

Solo soy hojarasca en la danza del viento e inseguridades,
sin rumbo que avizore el norte de mis plegarias hastiadas.
Solo soy junco postrimero de sus lágrimas adormecidas,
arrastrando su cuerpo doblegado por la borrasca interna.

Me torno flor para sentirme pétalo en la caricia del tiempo,
aunque se marchite mi sierpe y agonice en las deserciones.
Me vuelvo trébol sobre la grama de mis remansos muertos,
buscando la suerte que arañó esta desesperanza diamantina

Desnudo mi alma en la palabra que no menciona el sollozo,
anidando en los silencios la nostalgia que devora los internos.
Desierto de temores mis oasis de quimeras anhelan vuelos,
aunque sus alas se entumezcan en la sombra de laberintos.

Peregrino ya sin la vestidura de los quebrantos malolientes,
para que la brisa roce mi piel que renace en el mirar distante.
Transito por el valle de la muerte que arrumba a mi aliento,
para gritarle que estoy de pie junto a su sepulcro… pero vivo.

Porque doblega el pretérito los pasos que no pueden darse.
Porque llora el destino cuando se estanca en sus presentes.
Porque soy estambre hilvanando mi propio futuro que espera.
Porque soy mañana renaciendo… como oruga en mariposa.

Diego López (Argentina)

A LA SOMBRA DE UNA ROSA.

Sé que no te has ido.
Estás justo allá...
A la sombra de la rosa.
Una rosa dual...
blanca y roja.

Roja como tu pasión.
Blanca como tu ausencia.

Los pétalos se marchitan tal cual...
Como se marchita tu existir.

Ya no esperas un mañana...
No recuerdas un ayer...
El hoy se te hace eterno, vacío, incoloro, insalubre.
Las huellas en tu memoria no están.
Tu corazón palpita sigiloso, la respiración se aquieta.

Te preguntas:

¿A quien representa esta rosa?

La rosa te adivina y te responde:

A ti.

Ausente distante de los andares del romance.
Anda, ve, te regalaré unas cien mil horas.
Mas...

Déjame, yo soy la rosa.

Corre tras la musa de tus ensueños.
Ella espera por ti, aun cuando espinas tiene...
Sabrá avivar tu sed por el existir.
Ve bajo su sombra de pasión, ternura y lujuria.
Despierta viejo roble, abre los brazos para el encuentro.
Saborea ese almíbar de los años nuevos, esos que están a la espera.

Tómala, báilala bajo la lluvia...
Cántale una canción bajo la luna...

¿En la aurora?

Un fogón de leña a arder.
Fuerte aroma a café.
Un canto de paraula.

Y...

En la cama de praderas verdes y floridas...
En la tierra mojada con sabor a brisa...
El rió que corre sin prisa...

Fundirte a ella...
La que te espero por tantas lunas a la sombra de esta misma rosa.

Nures Amer -Ciudad Bolívar-

NOTÉ COMO EL SUDOR

Noté cómo el sudor empapaba la pechera de mi camisa de lino. Era un tiempo corto e infinito en los que los problemas radicaban sólo frente a mí y al alcance de mis manos. La suerte expandía los minutos sobre las gárgolas de neón que me custodiaban hieráticas vomitando luces y guarismos que me engrandecían. Fulguraba mi destello en el habitáculo microcósmico como la rauda eternidad, cuando mi fliper izquierdo colocó la magia en la espiral del tobogán especial. La pinball crepitó y sonó la detonación del extra. Hinqué la barbilla sobre el esternón y cerré los ojos para recibir lo más celestial que conocía.

MANUEL JESÚS GONZÁLEZ CARRASCO

CUANDO LA SEQUÍA

Cuando la sequía llega y la tierra empieza a quebrarse, cuando los arboles empujados por el aire caen, cuando las plantas mueren al instante y las palomas dejan de volar, no lo pienses y pliega las alas. Mantén la imagen inanimada en el tiempo, respeta el grito de tu cuerpo, date por vencida temporalmente y no permitas que el tiempo gane la partida. Pronto estarás preparada y volverás a la vida.

LOLA FONTECHA -Jaén-

TU PRESENCIA

Regálame tu ausencia
para amarte no necesito
tu asistencia.
Obséquiame tu risa
tu voz en un susurro
estampa tu apariencia.
Te busco en la sombra
pintándote a mi antojo.
Es la luz de tu alma
la dulzura de mi ensueño.
Mi corazón corre acelerado
y en mi mente eres fuego
mis sensaciones aún sin ti
igual navegan los mares.
La presencia de tu alma
el fulgor de tu mirada
me abandona a tu merced.
Es mi cuerpo de mujer
el que late como brasas.
Me embriago de ti
del perfume mil veces explorado
y aunque no esté tu presencia
lo mismo será en tu ausencia.
Carencia de tu físico
privación de tu roce
aún en tu desaparición
y sin la caricia de tus labios.
Nada más necesito
solo mi pasión y el silencio.

Sil Cari -Argentina-

SE NOS ROMPIÓ

Se nos rompió el deseo
cuando acabó el amor,
aquello en que creíamos
también se nos rompió.

Se nos rompió el diálogo
por no hablar de nosotros
por no querer decir…
que lo nuestro se ha roto.

Se nos rompió el encanto
de las tiernas miradas,
de nuestras noches locas,
de nuestras madrugadas.

Se nos rompió el sentido
de nuestro buen humor,
se nos rompió el silencio
y vino el desamor.
Se nos rompió el momento de la ilusión.

JUAN RUIZ MORAL

DESPEDIDA

Eran tan obvias esas lágrimas
apretadas a tus pestañas.
Delgadísimas gotas de sal
temblando en agonía...

Virginia Quiroga -Argentina-