lunes, 1 de agosto de 2016

A VECES PIENSO


A veces pienso
que el amor es
de poca duración,
un día alegremente me abandone al azar.

En mis días de tristeza
puedo navegar por ríos
que se convierten en surcos,
pero no llegan a ninguna orilla.

Yo puedo cerrar los ojos
y pensar que las estrellas no brillan,
y besar otra boca
y pensar que es la tuya.

Puedo borrar tu nombre
que escribí en la arena,
más sin embargo,
he de sentirte mía.

Si miro las nubes caprichosas
después pienso en ti,
en las nubes, las estrellas,
y en las sombras del recuerdo.

Puedo estar contento y estar triste,
he de ir por la vida como un  hombre sólo,
y ver como el amor se aleja,
y las olas se acercan pero no vuelven al mar.

René León
Publicado en Pensamiento poético

SABÍAMOS QUE LOS ALIENÍGENAS LLEGARÍAN


Querer saber todo sobre ellos se había convertido en una gestión tan necesaria para la raza humana que los trabajos del mundo, de una forma u otra, se redujeron a especulación y documentación. Tomamos teorías biológicas y nos obsesionamos con aplicarlas a los seres del cosmos. La obsesión ha llegado a ser tal que las empresas del entretenimiento han normalizado prototipos de belleza
alienígena y las adolescentes fijan a las paredes de sus recámaras carteles de ET Joe, ET Dan, ET Pierre. Se masturban, incluso, pensando en ET Miles, ET Xan, ET Brom, ET Jen.
En fin, sabíamos que llegarían, pero nadie los esperaba ese día.
El coso entra por la ventana, rompiéndola. Es una maraña de abismos y cielos umbríos, un disturbio atmosférico de discursos sin canales ni receptores, y tentáculos retractables desde un agujero negro.
Ese día es un sábado a las 10 de la mañana y estoy desnuda. Busco la ropa interior en el armario mientras le escribo un mensaje de texto a mi marido para decirle que ya voy de camino. Me quedo inmóvil, al principio, porque las sorpresas así los sábados a las 10 de la mañana alteran incluso el funcionamiento de las acciones reflejas. Luego, cuando el coso vuelve a moverse, pego un grito y corro.
Me encierro en el minúsculo baño sin ventanas, espalda contra la puerta.
Las manos temblorosas sujetan la perilla. Solo pienso en que no puedo pensar. Nunca antes mi neurona de asociación había estado tan ahogada en miedos. Los negros tentáculos se achican y entran por la ranura del cerrojo, siento un leve cosquilleo en la piel dorsal. Pestañeo.
Los tentáculos se expanden a mis lados; se hacen grandes, muy grandes, frente a mis pupilas, cada vez más grandes. Me aprisionan de golpe el cuerpo. Me acarician. Exploran mis labios, mis pechos, mis aguas.
Musito otro grito en un susurro de témpanos hundidos.

Pabsi Livmar -seud.- (Puerto Rico)
Publicado en la revista digital Minatura 149

DESEO


 Si pudiera
hacer de mi tristeza
un  traje gris
y colgarlo
por largo tiempo
en el fondo del armario

LINA MARÍA GÓMEZ

LAS 16 MÓNICAS


Las 16 Mónicas
en mi loft
comparten animadamente
sus respectivas historias conmigo

En mi ausencia examinan
sus recuerdos de mí

Las 16 Mónicas
luego
ríen
juramentadas
y en mi presencia
todo es derramar
lágrimas.

Del libro Corona de calor de ROLANDO REVAGLIATTI -Argentina-


AL CABALLO MARISMEÑO


Aquí donde la tierra es atril.
¿Por quién suenan las herraduras
hiriendo la tarde con su garganta
escribiendo con paso español
relatos que besan el albero?

Aquí donde viven las riendas
que el viento eligió como morada
en las noches del Sur.
¿Por quién vibran las crines
desde su atalaya infinita?

Aquí donde los estribos
se asoman a ese balcón de maderas calladas
y monturas de cuero vivo.
¿Por quién esperan en sus lechos
de hierro y zahones?

Aquí donde Pegaso renunció a sus alas
para ser mortal cabalgadura
piel con piel, alma con alma.
¿Por quién trotan en aguas
de esperanza compartida?

Aquí donde un amanecer es marisma
y el tiempo fiel compañero.
¿Por quién son corceles de sal y arena?

GABRIEL GIL -Sevilla-
Publicado en Luz Cultural

LOS IDIOTAS


“Adiós”

¿Qué cura habremos matado?
Para ganarnos a estos atolondrados,
estúpidos,
badulaques,
ignorantes,
torpes,
zoquetes,
bobalicones,
e imbéciles,
en la dirección administrativa de América.
Acabaron con los Diablos Rojos,
pero se levantará de sus cenizas una Diabla Escarlata más mala y mejorada,
más cruel con los rivales,
e inmisericorde con los guevones,
así que es mejor que se esfumen que ya causaron muchos males.
Alguna vez alguno de esos idiotas dijo a su mejor estilo:
“América merece jugadores de calidad”,
pero América también merece directivos de verdad
El otro habló “América es un mal negocio”.
Y estaba equivocado pero tenía razón;
América ni siquiera es un negocio...
América es Pasión...
la pasión de un Pueblo que espera que se vayan pronto.  

SERGINAZ

LIBRE


LIBRE

Era libre el prisionero,
libre  era
y completamente libre
en su celda y entre rejas.
Era  libre,
porque era libre por dentro,
libremente el prisionero,
y era esclavo de su avión y su  yate
el banquero,
porque el banquero  era esclavo
de si mismo y  su dinero.

JUAN CERVERA -México-