sábado, 15 de enero de 2011

POEMA

UN HOMBRE HA MUERTO

Un hombre ha muerto, se llevó mis ojos.
Dime, amor, dime amor: ¿Cómo te voy a ver?
Un hombre ha muerto, se llevó mis manos.
¿Me puedes tú decir, ¡oh, amada amante!,
cómo será posible acariciarte?
Un hombre ha muerto, renunció a mi sombra.
Amor, ¡ay!, dime, amor:
¿En qué rayo de sol colgaré mi sombrero?
Un hombre ha muerto, te dejó mis trajes,
mis zapatos, mi pluma, mis corbatas...
Dime, amor, dime, amor: ¿qué harás con todo eso?
Las corbatas, los trajes, los zapatos,
los podrás envolver y darlos al asilo;
pero dime tú, amor: ¿en dónde encontrarás
al hombre enamorado que acepte hacerse cargo
de mi pluma decidido a escribir
versos de amor al aire de tu pelo?
Un hombre ha muerto, se llevó mis labios.
Ya nunca más, amor, podré encenderme
de besos en tu boca.
¡Qué terrible es la muerte, amada mía!
Caben en ella todas las amnesias
y todos los recuerdos también caben en ella.
Un hombre ha muerto, se llevó mi vida.
Dime tú, amor del alma, si aún muerto quepo en ti
y así, pese a mi muerte, no moriré del todo
en tanto que tú vivas y me lleves contigo,
incluso hasta la cama con tus nuevos amantes.
Un hombre ha muerto, lo dejó aquí todo.
Dime, amor, dime, dime: ¿cómo entonces
que alguien se fue si no se llevó nada?
Un hombre ha muerto...suponía ser yo.

JUAN CERVERA SANCHIS

lunes, 10 de enero de 2011

TALLER LITERARIO

LUNA-DUNA

La luz blanca de la luna ilumina la duna
en blanca, negra, grises
y sombras que se mueven.
Al lado de la duna
susurra la mar
las olas como caballos blancos.
Se desliza la arena,
huyen las algas en frente del viento,
un cangrejo nocturnal se precipita hasta la mar.
Vistas de otro mundo
sonidos conocidos pero desconocidos
y movimientos eternales.
Pasa una nube…
oscuridad total.

CAMINO-PINO

Hay un aspecto lóbrego entre los pinos.
Recuerdo los árboles de mi juventud,
el roble, el fresno, la haya
y, más que nunca, el castaño.
Unos caminos debajo de los pinos
me llenan con una tristeza
una melancolía intensa.
Pienso en la muerte.

ANNE SAMPSON

LA LUNA LLENA LA PLAYA

La luna llena la playa
y entre las dunas,
yo, reflexionando:
no había caminos
no había instantes
tan sólo una amalgama
de frases sin acabar…
que me tintinean el corazón.
Mi pino, nuestros nombres
se perdió en el camino
del horizonte.
Mientras, yo, aquí
las dunas, la luna,
el pino, el camino…
sin ti, busco
y camino
y pido al cielo…
volver a encontrarte.

MANUELA MISE SÁNCHEZ RAMOS

LUNA, LUNERA

Luna, lunera quiero que me
lleves contigo.
Enséñame el camino.
Quiero ver desde tu ventana
el vaivén que forman las dunas
cuando el viento peina su arena
clara.
Quiero ver las copas de los pinos.
Divisar la alfombra verde que
forman todos unidos.
¡Desde tan lejos parecerá
terciopelo fino!
Luna, lunera llévame contigo
que quiero presumir de
altanera. Gritar desde tu ventana
que soy amiga de la luna llena.

CARMEN

LA LUNA DESDE LA DUNA

Tumbado sobre la cambiante duna
a unos pasos del centenario pino
observaba a la creciente luna
que iluminaba el viejo camino.

Después una nube ocultó la luna
borrando de mi mirada el pino
y oscureciendo el sinuoso camino
mientras, yo, me dormía en la duna.

Cuando desperté sobre la duna
mis ojos encontraron el viejo pino
pero se había perdido la luna
hacía unas horas en el camino.

Me acerqué lentamente al pino
sacudiéndome la arena de la duna
y al igual que la bella luna
me perdí en el interminable camino.

JOSÉ LUIS RUBIO

Nunca caminé por duna
pero sí me alumbró la luna.
En mi camino no encontré pino.
Sólo navegué la mar porque
así lo quiso el destino.

ANTONIO BASALLOTE

BOLONIA

Si cae la noche y te sorprende
perdido en un camino entre pinos,
Si cae la noche y te sorprende
solo y a oscuras en un campo de pinos,
sigue los senderos
que el tiempo ha dejado,
déjate guiar por el olor del mar,
por el sonido de las olas,
por la luz de la Luna.
déjate arrastrar a la playa.

Si cae la noche y te encuentras
solo en la playa,
busca la duna
que crece cada día
en busca de la Luna,
Duna que desciende
hacia tus pies descalzos.
Si la Luna te mira,
y te descubre desnudo
sobre la arena,
deja que Morfeo te acaricie las sienes,
y ya no estarás perdido,
y ya no estarás solo.

VIRTUDES ROLDÁN

domingo, 9 de enero de 2011

POEMAS

Este poema lo ponemos de nuevo porque su autor ha corregido un verso.

EL ÚLTIMO

Soy el último ejemplar
de una especie en extinción.
Soy el último poeta,
que rima flor con amor,
que rima vuelo con cielo,
y cuna con luna rima
y poesía con fantasía.
Soy ese raro cantor
que no cesa de cantar
por el gusto de cantar,
como canta el ruiseñor,
que únicamente canta,
a fuerza de sentimiento
y endulzando su garganta,
para él y para al viento.
Soy, lo sé, ese ser
que, sin hoy, sin mañana
y sin ayer,
y desnudamente humano,
de antemano,
ya se sabe derrotado,
pero que sigue cantando
y sigue y sigue soñando
e inventando
que es posible lo imposible.
Soy el último, soy el último,
ese último ejemplar
de una especie en extinción,
sin ninguna protección,
que, contra viento y marea,
continúa en la pelea
de vivir
con pasión
y escuchando
el hondo y bello dictado
de su siempre enamorado
corazón.

CANTAR DEL GALEOTE

Entre miedos y delirios
pasan mis días y mis noches;
entre delirios y miedos
y ocultos y hondos temores,
pues aunque ya no hay galeras
sigue habiendo galeotes
que a golpes de latigazos,
y el dolor que los carcome,
reman heridos de muerte
y silenciosos clamores.
Entre miedos y delirios,
y agonías sin nombre,
la decepción de mi vida
suma y suma decepciones.

JUAN CERVERA SANCHIS

viernes, 7 de enero de 2011

POEMAS

LECCIÓN

Se horrorizó tanto al verse
que hizo añicos el espejo
y arrancándose los ojos
celebró el loco estar ciego.

Lo que el loco siente y sabe
jamás lo vislumbra el cuerdo.

ANTIPAISAJE

El color de los colores
se deshizo en un colapso
de colores delirantes
por el color colapsado.
Color inimaginable
del color imaginario
y vivos y hondos colores
de ese tu color soñado
y este mi color sin nombre
que sueña y sigue soñando
más allá de los colores
y del alba y del ocaso
y el delirio en blanco y negro
de los pintores sonámbulos
y los pinceles perdidos
en la abstracción de lo abstracto.

JUAN CERVERA SANCHIS

POEMAS

LORCA

“Que no quiero verla”.
Que no quiero ver tu sangre
filtrándose entre la tierra
ni el ríctus de agonía entre tus labios,
como un San Sebastián.

Lorca,
¿Cómo habrán sido las estrofas
que te dictaba el númen,
mientras las balas asesinas,
te arrebataban del parnaso?

¿Habrán pasado por tu mente
aquellos resplandores
taurinos
de tu tierra,
la fuerza refrescante
del Hudson
en América,
y habrás vuelto a sentir
en tus membranas
los cambiantes sabores
de esos amores
marineros
que las furiosas hordas medievales
actuales
no pueden comprender?

Seguramente por tus ojos,
que se mojaban de nostalgia,
pasaban velozmente
aquellos baños en el río
con Dalí, húmedo y altivo;
el azúcar de Cuba,
y el salobre sabor a celuloide
de Buñuel y sus noches.

Tanto invocaste el drama
y llamaste a los dioses con tu piano,
y quisiste bruñir gitanamente
los mejores romances andaluces,
poeta en Nueva York,
que ahora se fundían
tus alvéolos,
para escribir los versos
que harán
que entre tus brazos moros
se venza anonadado
Ganímedes,
el olvidado efebo
de un poderoso dios.


LUDWIG DE BAVIERA

Como “El buque fantasma”,
tus esperanzas
se mecían violentas
en las confusas aguas
de una demencia refinada,
y tu emoción llevaba en cada instante
la implosión delusoria
del “Tannhäuser”.

Tu pasión traspasaba
los límites del aire...
Y lentamente fueron
grabándose en las cuencas
y en los helados riscos
de tu conciencia
las más altas escenas legendarias
de la nación germana,
convertidas en música epopéyica,
turbulenta e hipnótica,
y en paisajes auténticos,
forjados
de tu casta.

Contra viento y marea,
alhajaste las salas de los templos soberbios
que obsedían tu fuero
y acosaban tu esencia:
sancta sanctorum
de tu luz quimérica.

Luis Segundo,
“El rey loco”.
¿Cómo tasar en oro,
o en murales fantásticos,
o en porcelana bávara
el verdadero acervo
de tu fausta utopía?

¿Cómo podría el mundo,
avaro y vacuo,
interpretar los sueños
de tu castillo interno?

Tu reino
no es Bavaria,
ni tampoco
la gran patria tectónica soñada,
ni la actual Alemania;
tu imperio
es el Walhala.


EL SUICIDIO DE TCHAIKOVSKI

Corriendo
por las escalinatas
de tu pensamiento,
veo
juegos de fuego
ominosos
creciendo
hasta el Big Bang
lumínico y patético.

Tchaikovski,
piedra,
Pedro,
no puedo,
no puedo consolar
el llanto de tus vientos:
salmo de saetas,
puñales negros,
sables cosacos
gimiendo.

Esta es la sinfonía del destino
que mendiga un abrazo sempiterno,
pero que,
más allá del falso ensueño,
rosado,
arrullo del pasado,
se encuentra con el frío del Infierno
que quema
como un beso.

Lontano
solo el hielo,
tu saudade circunda
un chelo esquizofrénico,
y lloras en el suelo,
vibrando,
trémulo,
mientras tus labios congelados
recitan los compases
del primer movimiento
de tu melancolía enajenante
que no tendrá remedio.

Sólo el vuelo,
solamente una fuga hacia el Nirvana,
asido de la mano
del cisne negro,
amainará el desasosiego
ciego:
esa incomodidad
por ser el mundo tan pequeño
para albergar tu genio.

SERGIO ESTEBAN VÉLEZ

miércoles, 5 de enero de 2011

POEMA

Cartel taurino: Fantasía…una corrida más.

Plaza de Toros de Linares:
Grandiosa Corrida de Toros, a celebrar
un veintinueve de agosto de mil novecientos cuarenta y siete,
Feria y Fiestas, de San Agustín: siendo
“6 Escogidos Toros 6”, de la Ganadería de
Don Eduardo Miura, para los diestros:
Gitanillo, Manolete y Dominguín.

A las cinco de la tarde, comenzará la corrida,
corrida, en la qué se verá el arte del toreo desde arriba,
desde una grada, grada que es un gran plano inclinado
que circunda una gran plaza, grada de bancos repleta,
bancos como peldaños de una gran escalera,
en donde se sienta la gente, a disfrutar de la Fiesta.

Los clarines ya anuncian el comienzo del Poema,
y qué, una corrida de toros es un poema que se borra
conforme se va escribiendo sobre la arena del Ruedo;
poema escrito por un torero fino, esbelto y bello como un lápiz,
poema que será borrado, arrastrando por el suelo a un toro,
a un toro muerto, como si fuera un trapo, trapo de borrar
lo escrito; faena.

Y así, salió Islero del chiquero, por la puerta del Toril
en aquél aciago día, en aquella plaza de toros
una calurosa tarde de agosto, fiesta de San Agustín:
Y qué, era un toro más de aquellos “6 Escogidos Toros 6”.

Salió, como si fuera un toro fiero traicionero
en vez de un noble e inocente toro,
que es, lo qué es, un toro para el toreo,
toro que sería un toro señero, sin él saber,
y qué salió, con toda la belleza, bravura y furia,
como sólo sale un Miura, por la puerta de un Toril,
con sus manos y finas patas rasgando en su camino el suelo,
resoplando como un huracán, con todos sus sentidos prestos,
alzando su noble cara, mostrando su cornamenta
cornamente que reta, al que a él se enfrenta:
Desde su soledad de toro, en una inmensa plaza de toros
en la que todo, hace presagiar su muerte.

Frente a él, un junco cimbreando, por el viento
en su pose de torero: Torero, hombre de valor lleno
pues al arte del toreo domina, como domina su miedo
miedo que por ser valiente domina, pero siente
que es lo que es ser valiente, tener miedo y dominarlo,
al mantenerse inmóvil frente a un noble toro, señero;
la estética del Torero junto, muy junto al toro, como
si fueran uno; Torero y Toro.

La faena, los capotes, banderillas y caballos;
los aplausos, ovaciones y los ¡olés!;
la muleta, los cansancios, los temblores; junto a sangre
y sudores, bocas secas y clamores, concentraciones
y los roces, entre Toro y Torero, arena y flores;
el brindis a los señores, la montera cae al suelo,
el Torero y, la barrera a su espalda, de rodillas:
La hora de la verdad llegada, de puntillas,
arrancada y el estoque afilado matador,
hombro, brazo, muñeca y mano, filo;
la estocada y el clamor, los aplausos y el adiós,
adiós al toro, toro qué fue, el único que murió.

Julio Guzmán Sanchis

lunes, 3 de enero de 2011

TALLER LITERARIO

EL ARCO IRIS

¿Hay un bote lleno de oro al fin del arco iris?
Esta es la leyenda o una superstición.
He visto un arco iris en la popa de mi barco
y la riqueza que sentí no era de oro
pero algo más precioso, un calor inimaginable
de bienestar.
Pescábamos, un día azul,
muy lejos de la orilla
en el océano Pacífico
sin atrapar nada.
Al mismo tiempo que llegó el arco iris
llegó un albatros
con sus alas legendarias
y su cuerpo blanco, blanco.
Dobló las alas, cayó como una piedra,
salió de la superficie
con un pez enorme en su pico
y se fue, volando
con movimientos lentos de sus alas impresionantes.
Creo que el fin del arco iris era au bote de oro
y, yo, no necesitaba más.

Anne Sampson

ARCO IRIS

Espero que llueva en esta semana, quiero ver el arco iris en el cielo, pero tiene que pasar, es un fenómeno atmosférico para que suceda.
Un rayo de sol atraviesa una gota de agua y nace el arco iris. Sale muy de tarde en tarde, pero cuando sucede es precioso. Yo me subo a la azotea para verlo mejor

Nila Quintero

ARCO IRIS

A lo largo de mi vida he visto muchos arco iris y cada vez me parecen más bonitos.
Que lástima que no puedan servir de puente libre cuando aparece en el estrecho se ahogarían menos personas.
Que lástima que no puedan servir de puente libre entre los pueblos.
Seríamos más cultos.
Puente de arco de medio punto de tan bonitos colores.
Quisiera que éste sirva de enlace entre los buenos amores.

Antonio Basallote

ARCO IRIS

Perdido el color de sus mejillas,
perdido el color del corazón,
vaga triste y desolado
y no encuentra solución.
Mira al cielo
y tras la lluvia sale el sol.
Y sus ojos ya chispean
todos llenos de emoción,
el color le ha despertado
y devuelto la ilusión.
Y es un arco tan perfecto,
y es un arco de color.
Sus mejillas se enrojecen
late fuerte el corazón,
la sonrisa le parece,
dando fe de la ocasión.

Virtudes Roldán

ARCO IRIS

I

He mirado al cielo
tras una intensa lluvia
y el sol tímidamente
entre las grises nubes
ha roto su luz
en un bello arco iris.

Del rojo al añil
han impresionado mis ojos
formando dentro de mí
un inmenso arco iris
que lentamente
se transformará
en un rayo blanco
que, a su vez, al chocar
con el agua que inunda
mi cuerpo formará
mil bellos arco iris.

II

Ahí brilla un arco iris.
Ha roto el cielo azul
en siete bellos colores.

Ahí brilla un arco iris.
Es un mensaje de esperanza
tras el torrencial aguacero.

Ahí brilla un arco iris.
Sobre las grises nubes
que esconden el sol.

Ahí brilla un arco iris.
Es una pincelada
que se pierde en el mar.

Ahí brilla un arco iris.
Ha embrujado mi mirada
que ahora es sólo color.

José Luis Rubio

CARTA AL ARCO IRIS

Estimado Arco Iris:
Me pongo en contacto con usted para pedirle 7 deseos:
El primero: el rojo pasión. Estamos faltos de pasión. Todo el mundo pasa por delante de todo el mundo y casi nadie se apasiona de nada.
En segundo lugar, el naranja. Necesitamos más soles que nos iluminen, que nos den calor que nos inviten a pasear.
En tercer lugar: el amarillo, esto no es mala suerte sino la suerte que es esa luz que por las mañanas entra por la ventana, o ese rayito que vemos al atardecer.
El cuarto: el verde. “Verde que te quiero verde” ya lo dijo Federico, para la hoja, para el laurel, la albahaca y la hierbabuena, ¡qué bien huele el verde!
El quinto: el azul, azul de mar, del mar… del cielo, de tranquilidad; porque ¿quién no se ha relajado contemplando un cielo con poniente?
El sexto, añil. Limpio queremos, necesitamos un mundo limpio, sin manchas, inmaculado.
El séptimo y último, e, importante también, el violeta. Para la convivencia, la tolerancia, porque ¡qué faltos de tolerancia estamos! ¡Ay Dios!
Y sin nada más, esperando vuestra pronta respuesta, atentamente le saluda La Tierra.

Manuela Mise Sánchez Ramos

ARCO IRIS

Las nubes rechonchas
cansadas de manar
retozaban como rumiantes.
Mientras tanto el arco iris
expectante aprovechaba la
ocasión para mostrarse.
¡Belleza infinita de colores
alucinantes!
Al mismo tiempo que él jugaba
con los rayos del sol, las gotas
rezagadas saltaban a la comba
entre color y color.

CARMEN

ARCO IRIS

Ha dejado de llover
y el cielo se ha iluminado
con un bello arco iris
que al viento ha apaciguado.
Sus colores son: amarillo,
azul, verde y también
anaranjado.
Un hermoso arco iris
que a las nubes ha alejado.

PEPI RIVERA