Trece rosas marchitadas en plena juventud,
despojadas de su belleza
despojadas de su porvenir,
arrancadas de la vida que merecían vivir,
trece mujeres jóvenes asesinadas sin razón,
asesinadas sin justicia,
asesinadas sin piedad por la sinrazón y la maldad,
solo por ser mujeres,
solo por pensar y actuar de forma diferente,
diferente al machismo,
diferente al fascismo,
diferente al fanatismo religioso,
monstruos que imponían a todos y a la fuerza sus
deseos
en el momento que les tocó a ellas vivir y luchar.
Que su recuerdo y su ejemplo
nunca se olviden
y nos sirvan a nosotros
y a las generaciones venideras
para cultivar jardines repletos de rosas como ellas,
rojas, amarillas y moradas,
con los que hacer un mundo libre,
justo e igual para todos.
Juan Fran Núñez Parreño -Villamalea, Castilla-La Mancha, España-
Publicada en el libro Siempre iluminadas nunca olvidadas
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