En desiertos tan secos bien florecen,
cactus verdes absorben agua de aire,
de esta forma las buenas plumas surgen,
entre humildes raíces cultivadas,
Por la gente de buena voluntad,
el esfuerzo con tantas esperanzas,
de tocar corazones tan sensibles,
y sembrando semilla de las flores.
En los pueblos tan pobres nacen vates,
que estremecen pilares principales,
van abriendo las nuevas brechas vistas,
con recelo por dogmas de estructuras.
Se resisten al cambio de pensares,
de los nuevos poetas que nos plasman,
pensamientos con fresca tónica, arte
el que fluye candente como llamas.
Javier del Monte -Nicaragua-
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