sábado, 3 de febrero de 2018

UNA ESPINA ME CLAVASTE


Con dolor, una espina grande,
me clavaste y en mi corazón dejaste.
Clavada la tengo, gota a gota,
mi sangre, huellas deja.

Mucha pasión y Amor,
por tu corazón yo tenía,
el mío tú heriste, dejando marca imborrable,
en el ya roto corazón.

Te amé locamente,
pasión y locura desatada,
por besos y caricias,
que en mi sentir dejaste.

Culpable soy, de haberte amado mucho,
demasiado quizás.
Me hiciste creer que tu corazón,
mío era.

Loco de Amor, en ti yo creí,
la puñalada, tarde la sentí,
bien clavada la espina me dejaste,
mi corazón herido lo masacraste.

Mi corazón roto, clama justicia,
déjame decirte, que amor prohibido te deseo,
para que tu sientas, lo que un corazón,
herido siente.

Pedro Fernández 

No hay comentarios:

Publicar un comentario