en el muro, por un agujero
en la red, por una falla
en la masa que a todo cubre.
Hay relámpago en el pan.
Hay ácido en cada palabra dicha
o callada luego del amor y la lluvia.
Todo se encamina hacia el vacío,
todo se vacía, entre risas y ruidos.
Los niños juegan a la muerte y mueren.
Sólo el viento no muere, sopla
contra una casa vacía
desde la que sin embargo
salen gritos.
Un perro ladra,
tendrá la palabra algún día.
CARLOS BARBARITO (Pergamino- Buenos Aires-Argentina)
Publicado en Gaceta Virtual 114
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