domingo, 26 de junio de 2016
SE DEJÓ LLEVAR
Se dejó llevar
por una caricia colmada de encanto
y unos labios rojos
le enseñaron a sumergirse
en un abstracto pecado.
Se dejó llevar
por la religión que se ha predicado
y se arrepintió,
para no tener pactos con el diablo.
Al día siguiente se dejó llevar,
por los labios rojos que lo condenaron.
Alexander Cossio
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