sábado, 14 de junio de 2014

7


Dios se esconde cuando escucha los ayes
Y desaparece cobarde.

Dios esputa indiferencia
siglo a siglo,
pero el prisionero lo nombra,
en vano, lo invoca,
lo busca a tientas por la celda
y no canta porque
¿quién canta en la cárcel
si sabe que pronto va a morir?.

Dios se esconde,
no soporta a los hombres,
ni sus penas,
desde su escondrijo
observa al preso que se queja,
ve cómo le rompen los brazos y las piernas
sólo por tirar unas piedras.

Después, silbando,
dios se aleja.

Publicado en el libro Canción inútil para Palestina de SILVIA DELGADO FUENTES
Publicado en Editorial Alebrijes

No hay comentarios:

Publicar un comentario