De todos nuestros amaneceres
Me quedo con el último…
encendido.
Me quedo con la ropa en revoltijo,
con tu cuerpo ganándome la cama,
con tu cara, tus mañas
tu risa sin olvido.
Decididamente…
me quedo con el ultimo.
Sobre todo …
porque aun
no ha sucedido.
María del Rosario Alarcón
Publicado en la revista Nevando en la Guinea 38
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