lunes, 17 de febrero de 2014

LA FERIA


La peineta me puse
para ir a la feria
y mire usted por donde
no pude ni verla.
Tal chaparrón cayó
que me atemorizó,
y yo esperé
hasta que dejara de llover.

El paraguas que un día me compré,
el viento se lo llevó y ahora sin paraguas
no puedo resguardarme del chaparrón.

Asomada a la ventana mirando
toda la noche estuve ¡Hay madre mía!
toda la noche llovía.
En toda la noche dejó de llover, y yo
con mi peineta puesta
mirando la tormenta me quedé.

¡Hay Dios mío! ¿qué voy hacer?
Si no salgo, la peineta no luciré.
Espero que para el año que viene,
otra vez la peineta me la ponga
y a todo el mundo le invito
para pasárselo bien.

Pero siempre hay que venir con precaución,
con un buen paraguas
por si cae un chaparrón.

A la feria quise ir con mucha ilusión,
pero el aguacero me lo impidió.

Joaquina Oliva -Madrid-
Publicado en la revista Arena y Cal 208

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