Si un poco de agua
hace crecer la semilla
un beso tuyo rompe
las cadenas que me aprisionan.
Nadie me ha besado
con tanta pasión como tú
me besaste aquella mañana
mientras desayunábamos
un chocolate caliente
y un plato de churros.
Fue un beso largo, larguísimo,
con sabor a chocolate y a aceite:
un beso inolvidable.
Después vinieron otros muchos
pero ninguno como aquél.
JOSÉ LUIS RUBIO
XVII NOCHE DE ESTRELLAS POÉTICAS
Hace 3 días
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