lunes, 7 de enero de 2013
ERA TU MANO
Conocí tu mano en el cálido tacto,
en lo dulce,
en lo hondo.
Conocí tu mano
en la voz del camino,
en al agua brillante,
en la luz,
en los cielos.
Conocí tu mano
en la flor solitaria,
en la sima profunda,
en la nube,
en el barro.
Conocí tu mano,
y seguí por la tierra,
en el polvo,
en el hambre,
en la sed.
Aún te busco.
Del libro El silencio se estremece de ANTONI ABDO
Publicado en Los Cuadernos de las Gaviotas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario