domingo, 4 de septiembre de 2016

7


Lo recordaba apenas
me llegó perfumado con ese perfume que lleva únicamente
la mujer que se ama
después de olerlo me detuve en la inscripción
es curioso que un error de ortografía o quizá de fonética
pueda revelar un amor tanto tiempo esperado
escondido por salvar las apariencias
mentido por pura cobardía callado por mandato
reprimido en fin por poca cosa
¿qué hacer para conservar ese perfume que el tiempo borraría
en un cajón donde reina el desorden de ropa sin doblar?
compré una cajita de jabón
delicadeza que nunca he tenido para con mis propias prendas
lo doblé con cuidado
coloqué la cajita entre los pliegues
y lo guardé donde pudiera tenerlo a tiro
a golpe de intención
para visitarlo de noche en noche
de amanecer a mediodía
con el corazón acelerado
y con el asombro que tiene cualquier chico cuando aprende a besar
 
(“Yo recuerdo una línea memorable que está casi al principio: ‘Una tarde, tarde como las de mi país, bella como María, bella y transitoria como fue ésta para mí…’”  (J. L. Borges en prólogo a “María”, de Jorge Isaac))

Del libro Bella y transitoria de Claudio Félix Portiglia -Argentina-
Compartido por Rolando Revagliatti

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