domingo, 25 de septiembre de 2016
NO HAY CIFRA
Para Alfonso Alcalde
Sigilosos emisarios
advertencias fronterizas,
nefastos arcanos
cruzaron nuestras frentes.
La tristeza de Mayo,
es un racimo de escorpiones.
Cada anochecer
portando peces de oro
desde Tomé a Coliumo,
oigo la sombra de su paso.
No hay sima que contenga
la cifra de esta pena,
ni océano que cobije
la joya de sus huesos.
Dame tiempo
yo bajaré, y entonces,
al fin habrá Sacristía
para esta deriva
de dos manos y laúdes.
WILMA BORCHERS (Chile)
Publicado en Los puños de la paloma
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