A UN NIÑO DOLIENTE
Por qué la tarde está triste.
Por qué si el sol ilumina la alameda:
por qué la veo tras unos cristales grises
que me traen recuerdos de la guerra.
La guerra está lejos ¿o está cerca?
Está en la esquina de la calle
está muy cerca, en la alameda...
El color dorado del otoño
me trae azules recuerdos de marea,
orilla de espuma sobre arena
arena en dunas de tristeza.
La muerte del hombre contra el hombre;
el hambre asolando media tierra,
los niños con sus vientres hinchados
sus ojos gritándonos sus penas.
Sus cuerpos chiquitos y dolientes
acusan a la humanidad entera,
su hambre y su dolor intenso
y miran sin mirar siquiera.
Dios del amor y la justicia.
¿Por qué no miras a tu tierra?
Hablaste a Moisés y los profetas,
te mostraste a veces ofendido,
otras amoroso y comprensivo
¿en qué parte del Cosmo hoy te encuentras?
Que no ves ni oyes a estos tus hijos.
Dios del amor pido clemencia.
ANTONIA GONZÁLEZ RÍOS-Jerez-
DE FACEBOOK - 6809 - CONTRADICTORIO
Hace 9 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario