miércoles, 28 de abril de 2021

EL PECADO MORTAL

 

Al son del tiempo 

Compás interminable

Angustia infinita

Inquebrantable huella…

Mano incauta

Sueño perpetuo 

Ser o no ser

Tu o yo simplemente…

Callar y seguir

Detenerse y asumir

La justa causa

Del pecado callado…

Inmortal no seré 

Por benévolo o justo

Antes perecer 

Que ser señalado…

Incorrupto callado 

aquel que peca sin más decir 

diciendo todo con actos 

que sobran palabras y explicaciones…

Rosa M.ª Rey Bernabeu -España-

ACORRENTADA

 

Acorrentada

"Meu coração já não sabe mais como é bater cheio de felicidade, pois de tanto sofrer aprendeu a pulsar em ritmo de agonia.

 A tristeza já se tornou comum. A dor agora é uma companheira, uma sombra que me acompanha.

Vivo esse momento com meu emocional destruído.

 Com o coração em  pedaços e a alma em estado de imensa agonia.

Sinto-me acorrentada a  sentimentos que destruíram minha alegria de viver.

Já não sou mais a mesma, tudo em mim esta sendo consumido por uma tristeza imensa.

Meus olhos vivem  cheios de lágrimas que jamais ousaria revelar o motivo.

A garganta entalada com palavras que nunca poderei dizer.

A cabeça cheia de pensamentos que tento  apagar, mas não consigo por mais que me esforce.

Um sofrimento  que jamais poderia imaginar  que algo assim poderia existir.

Uma  confusão em meus pensamentos que me  corroem a todo instante.

Não sei o que me causa tanto mal, só sei que sou prisioneira desse cárcere aterrorizante, onde me encontro numa profunda escuridão.

Os bons momentos se tornaram sombras de um passado que eu não queria esquecer. Mas os maus momentos se repetem o tempo toda na minha mente.

 Eles se tornaram feridas profundas, são dores incuráveis que ficaram no coração.

A muito tempo estou acorrentada a um passado tão distante, mas ainda exercendo uma influência sobre mim.

Tudo de bom parece ter escapado de mim, só restou as correntes que aprisionam meus pés que não conseguem caminhar para ser feliz."

Traducción en español 

Encadenado

 “Mi corazón ya no sabe lo que es latir lleno de felicidad, porque de tanto sufrimiento aprendí a latir en agonía.

  La tristeza se ha convertido en algo común.  El dolor es ahora un compañero, una sombra que me acompaña.

 Vivo este momento con mi ruina emocional.  Con el corazón hecho pedazos y el alma en un estado de inmensa agonía.

 Me siento encadenado a sentimientos que han destruido mi alegría de vivir.

 Ya no soy el mismo, todo en mí está siendo consumido por una inmensa tristeza.

 Mis ojos están llenos de lágrimas por las que nunca me atrevería a revelar la razón.

 La garganta se atascó con palabras que nunca podré decir.

 Mi cabeza está llena de pensamientos que trato de borrar, pero parece que no puedo intentarlo.

 Un sufrimiento que nunca hubiera imaginado que pudiera existir algo así.

 Una confusión en mis pensamientos que me corroe todo el tiempo.

 No sé qué me causa tanto daño, solo sé que soy prisionero de esa terrorífica prisión, donde me encuentro en una profunda oscuridad.

 Los buenos tiempos se convirtieron en sombras de un pasado que no quería olvidar.  Pero los malos tiempos se repiten todo el tiempo en mi mente.

  Se han convertido en heridas profundas, son dolores incurables que se han quedado en el corazón.

 Durante mucho tiempo he estado encadenado a un pasado tan lejano, pero aún ejerciendo una influencia sobre mí.

 Todo lo bueno parece haberse escapado de mí, solo quedan las cadenas que aprisionan mis pies que no pueden caminar para ser felices ".

Paula Cristina Conceição 

País Portugal 

DÓNDE ESTÁS


Hoy quiero volver a recordar aquellos días

donde nos faltaba tiempo

para conversar, aquellas historias locas

que tanto nos entretenía.

Charlas imparables, donde nuestra imaginación

volaba con cada aventura contada,

donde la alegría y la picardía

era la cómplice de nuestros encuentros.

Donde vivíamos el día a día de los dos

a pesar de la distancia,

¡dónde quedaron aquellas pícaras sonrisas,

cómplices de nuestra alegría por vernos….

Donde mi alegría se desbordaba de emoción

 cuándo me decías, mi amor,

donde la euforia no cabía en mi pecho 

al saber que me querías.

Y creía que eras mi gran amor

el tiempo jugo en contra de los dos

y siento que ya no me quieres como antes.

ya no me buscas, ya no siento tu presencia.

El hielo frio de la distancia

está ganando al amor que sentimos

y solo tengo ganas de llorar

al verte alejarte cada día más de mí.

Si tienes que partir, te dejaré libre

sin preguntas y sin respuestas,

aunque me sienta morir por dentro

no se ata a quien ya no te quiere.

Lloraré en silencio tu partida

y me alegraré por ti, por mí, por los dos

cuando sepa que te encuentras bien

y todo vuelva a su cauce otra vez.

Rocío Víllacís

PEDRO ROJAS

 

Solía escribir con su dedo grande en el aire:

“¡Viban los compañeros! Pedro Rojas”,

de Miranda de Ebro, padre y hombre,

marido y hombre, ferroviario y hombre,

padre y más hombre, Pedro y sus dos muertes.

Papel de viento, lo han matado: ¡pasa!

Pluma de carne, lo han matado: ¡pasa!

¡Abisa a todos compañeros pronto!

Palo en el que han colgado su madero,

lo han matado;

¡lo han matado al pie de su dedo grande!

¡Han matado, a la vez, a Pedro, a Rojas!

¡Viban los compañeros

a la cabecera de su aire escrito!

¡Viban con esta b del buitre en las entrañas

de Pedro

y de Rojas, del héroe y del mártir!

Registrándole, muerto, sorprendiéronle

en su cuerpo un gran cuerpo, para

el alma del mundo,

y en la chaqueta una cuchara muerta.

Pedro también solía comer

entre las criaturas de su carne, asear, pintar

la mesa y vivir dulcemente

en representación de todo el mundo.

Y esta cuchara anduvo en su chaqueta,

despierto o bien cuando dormía, siempre,

cuchara muerta viva, ella y sus símbolos.

¡Abisa a todos compañeros pronto!

¡Viban los compañeros al pie de esta cuchara para siempre!

Lo han matado, obligándole a morir

a Pedro, a Rojas, al obrero, al hombre, a aquél

que nació muy niñín, mirando al cielo,

y que luego creció, se puso rojo

y luchó con sus células, sus nos, sus todavías, sus hambres, sus pedazos.

Lo han matado suavemente

entre el cabello de su mujer, la Juana Vásquez,

a la hora del fuego, al año del balazo

y cuando andaba cerca ya de todo.

Pedro Rojas, así, después de muerto,

se levantó, besó su catafalco ensangrentado,

lloró por España.

y volvió a escribir con el dedo en el aire:

“¡Viban los compañeros! Pedro Rojas”.

Su cadáver estaba lleno de mundo.

César Vallejo, 1938, en España, aparta de mí este cáliz

Compartido por Carlos Alberto Roldán

VIAJA EN EL TREN DE LA VIDA


Si pudiera recoger el pasado 

devolver mis pasos,

seguramente no recorrería el mismo camino,

tomaría otra ruta 

no se si cierta o equivoca

solo se que el tren de la vida

pasa demasiado rápido.

Desde el momento en que se nace 

nos montamos en el tren de la vida,

nosotros como padres 

no nos detenemos a pensar

que en un momento de sus vidas

nuestros hijos en alguna estación

se tendrán que bajar.

Es ahí donde la sorpresa 

el dolor de padres empieza

y vienen las recriminaciones, las culpas

el por que no dije, 

el porque no hice.

Algunos se bajan sin un adiós o un hasta luego

dejando un profundo vació,

otros logran sorprendernos 

con sus constantes triunfos, 

otros pasa desapercibidos 

que no nos damos cuenta 

a que horas se bajo de este tren, 

en fin nos atormentamos 

pensando cantidades de cosas

que no podemos evitar.

Si hacemos memoria 

que nosotros también fuimos hijos, 

también nos tuvimos que bajar de ese tren

y hacer nuestra propia vida, 

sin nuestros padres, tal vez sería mas fácil

asimilar este separación.

Comparamos la vida con un viaje en tren

con sus estaciones, con sus tropiezos,

con sus alegrías, con sus triunfos,

tristezas y frustraciones,

todo esto hace parte de la vida.

Algunas veces me desanimo 

pero pienso que bien vale 

la pena continuar el camino,

es así cuando me levanto de nuevo

continuo mi ruta llenándome de fuerza

para seguir con mis proyectos y metas.

Anna A. Mendoza G. -Colombia-

HABLANDO CON LA CONCIENCIA.

 

Para entender ciertas características del saber es necesario aprender a observar, meditar, pensar y al hablar hacerlo con todo juicio, aunque con ellos demos nuestra propia verdad.

El principio del saber es el temor del incapaz de interpretar el lenguaje de las emociones 

Y el que acuna en su alma, dudas, misterios y sentimientos negativos.

No es leal y verdadero que acosemos a quien, sin mediar atuendos, ni elegancias diga lo que siente, así es la riqueza mayor del mundo, decir lo que se piensa tal como es, y de la manera que sea.

 Armando Arzalluz Carratalá

Nacionalidad: cubano-español

 

DULCE RECUERDO


Que tan frágil puede ser el amor

que tan difícil es una relación

que tan segura estoy de mi querer

todo es un torbellino de emociones

de incertidumbre, de dudas

de miedo de perder tu afecto

y sentir que cada día es diferente, 

nos hundimos en nuestros pensamientos

en nuestro mundo interno

en nuestras diario vivir del día,

y al amor lo dejamos a un lado

como si no importara

como si estuviera siempre presente

pero a la vez ausente

porque la costumbre nos acostumbro

a vernos cada día 

sin pronunciar palabras

y solo sentir la presencia del otro

para reconfortar la soledad de la vida

para pensar que alguien nos ama

para sentir una fugas caricia 

un beso inerte, un sueño dormido,

y sentir un corazón que ya no late

cuando contemplo sus ojos 

con su mirada esquiva

como si ocultara una mentira

donde dice que el sentimiento

se va muriendo y solo eres 

un dulce recuerdo del ayer.

Rocío Villacís