viernes, 24 de febrero de 2017

GOTEO SIN PARAR


Me gotean las pupilas,
soy océano y soy mar.
Inundo a todo el que mira,
y al que, se ve resbalar.

El rocío de agua fría,
vive en mí, con el despertar.
Contagio todas las brisas,
con el lamento y suspirar.

Soy la melancolía,
sólo espero un regresar.
Vivir con esa alegría,
que sentí, antes de comenzar.

Mis ojos sólo suspiran,
enrojecen lente ocular.
No distingo sol que brilla,
ni silueta sin formar.

Lágrimas escurridizas,
hacen en mí, manantial.
Me ahogo con la paliza,
de cada simple moquear.

Me gotean las pupilas,
soy río de un recital.
Aguardo en la colina,
donde al fin, respirar.

¡Qué paz!

Ricardo Campos Urbaneja. 

LA RUSIA DE ANNA AJMÁTOVA


Es ella, la magia envolvente de la lírica, aquella que entre pasiones amorosas como mujer de más de un hombre por voluntad del corazón, vivió una  época excepcional unida a tantos otros grandes de la poesía y literatura rusa.

Antorcha que ilumina con ardiente personalidad propia la poesía que eleva una creatividad  espiritual poseída por el don de la eternidad. Inmensidad del sentir poético su arboleda de verdor perenne, luz que ilumina con instancias, amor, libertad y dolor.                                

Sin género de dudas a pocos debe sorprender que en la Rusia de hoy la figura del cruel dictador Stalin se ensanche, con cálculos cínicos fríamente elaborados en laboratorio de nostalgias dictatoriales del pasado. De nuevo como redentor Padrecito bajo la aureola de un calculado culto a la personalidad se enaltece Putin. Todo un montaje por parte de quienes gobiernan, que a medio y largo plazo va recorriendo la inmensa geografía de la Rusia de todas las épocas. Y es que en poco tiempo sus “simpatizantes” parece ser que aumentan con añoranza de pasado. Naturalmente resulta máscara de dudosa democracia y libertad el cortinaje que cubre los horrores. Todo un maleficio que planea sobre el alma rusa, un fantasma ocultando su vuelo amenazador con caer sobre las cabezas y volver a vivir de nuevo el doloroso destino de crueldades y culto a la personalidad. Y frente a la barbarie brotan los versos desnudos  de Anna Ajmátova (Odesa 1889- Moscú 1966):
Soy vuestra voz, calor de vuestro aliento,
El reflejo de todos vuestros rostros.
Es inútil el batir del ala inútil:
Estaré con vosotros hasta el mismo final.
Es ella, la magia envolvente de la lírica, aquella que entre pasiones amorosas como mujer de más de un hombre por voluntad del corazón, vivió una  época excepcional unida a tantos otros grandes de la poesía y literatura rusa, generación irrepetible, que bien caro pagó con prisiones, torturas y muertes, el amor a la defensa de las libertades y la justicia real para todos. Poesía, amores tan dolorosos  como apasionados, el dolor de un hijo, las cárceles y el luto fruto de una crueldad  aterradora, frente a su fulgurante y enriquecedora existencia llena de alientos y desalientos.
La voz eternidad de allá nos llama,
Del más allá con su invencible fuerza,
Y por encima del cerezo en flor.
La luz lunar menguando se derrama.
 El exquisito y atormentado poeta Mandelstam que también amó el canto y hermosura de ella, fue otra desarbolada víctima del estalinismo, denuncia y condena en mayo de 1934 por escribir un poema contra Stalin, al que alude como “montañés del Kremlin” Y en 1938, de nuevo detenido, muere camino del lugar de castigo.
Vivimos sin sentir el país a nuestros pies,
nuestras palabras no se escuchan a diez pasos.
La más breve de las pláticas
gravita, quejosa, al montañés del Kremlin...
Describió a la Anna Ajmátova como “Un ángel negro con la marca de Dios en la frente”. Corrían aquellas madrugadas de amor y libertad por la ciudad de San Petersburgo en el café  “El perro caliente”. Formaban uno de los grupos que alcanzarían la justificada fama de grandes de la poesía; belleza creativa en toda su esplendorosa dimensión. Y con el paso del tiempo cabe preguntarse cómo una mujer que llegaría a sufrir y ser humillada, pudo recordar con esa querencia aquellos bellos tiempos de Paris y Modigliani. El todo de  un ser apasionado.
La mujer que es amada siempre pide más. / La que ha dejado de serlo ya no espera nada.
A la vida se le puede pedir todo y estos versos son un reflejo sucinto y apasionados, un retrato fidedigno de ella misma  De aquella sensibilidad humana, creadora de lírica desbordante, abundancia y venero de humedad y humanidad que llegaría a abrazar todo el fervor de la Revolución de octubre semejante a pasiones unidas a su vida amorosa.
Aprendí cómo puede deshojarse un rostro
cómo  entre los párpados asoma el espanto,
y el sufrimiento va grabando las mejillas,
como tablillas de escritura cuneiforme!
La soñada  utopía revolucionaria apoyada con pasión para elevarla al triunfo de  una realidad sobrada de justicia en favor de  una nueva y única  clase. Y allí estaba ella, hermosa y ardiente, envuelta en el misterioso halo de su delirante atractivo por encima de las demás mujeres. Así fue,  tan deseada y  extraña belleza de la mano de la poesía, envolvente con velos de tragedia, amor, seductora hasta sus últimos adioses. Una exuberante personalidad que nos muestra la desnudez humana y lírica de tan excelsa poeta.
Todo me ha sido arrebatado: el amor y la fuerza.
Mi cuerpo, precipitado dentro de una ciudad que detesto,
no se alegra ni con el sol.  Siento que mi sangre
congelada está.

Francisco Vélez Nieto 
Publicado en MUNDIARIO.

EL PERGAMINO


El pergamino en las rosas
tiene pétalos de ausencias,
tiene el color de las prosas,
tiene misterio y esencias.

Sediento de muchas cosas,
el pergamino se pierde,
entre las nubes viscosas,
en aquel camino verde.

El pergamino se enreda,
entre palabras y luces,
con las letras de la brega,
y sin alas cae de bruces.

El pergamino es mi alma,
es mi camino en la roca,
es mi sendero de palma,
es el sentir de una rosa.

El pergamino me aclama,
me seduce y como llora,
el pergamino se inflama,
se despliega y cuánto implora.

Hortencia Aguilar Herrera -México-

ARGARETH SALGADO



JAUME ALEGRE LASTERRA -Barcelona-

UN TRAMO INFINITO


En la misma calle, a la misma hora,
hombres de una delgadez que impresiona
y niños bien cuidados, con su ropa elegante
de colegio de pago
criticando con alegría y malicia a un conocido
y sintiéndose del grupito de los que importan y mejor
que el resto del mundo.

Luis Rafael Garcia Lorente

"PENSANDO EN TI"


Pensar en ti bajo el infinito Universo
donde se deleita mi Alma.
Añejos y coloridos atardeceres
en el que eran solo sueños de colores rojizos
escenario inagotable de dulces sensaciones
Sonrojados despliegues y azules agrisados
de acercamientos dulces y melodiosas voces
susurrando y gritando sentimientos plenos
esperando intensos placeres
cima en lo más profundo del alma
pasión y deseo de abrazar la vida.
Nuevo amanecer con olor a santuario espiritual
aire caliente y húmedo en el elixir del destino.
Dame tu bendición con tu aceite
de espiritualidad latente en ti.
La magia de mi interior
enciendes con tu imaginación
eres la lumbre de mi ser.
Fuego y cenizas hay en la chimenea
solo necesitas avivar ese fuego
para que sea una pira donde muera
con tu calor y el fuego de tu interior.

María Antonia Moyano Oliveros 

LAS SIMILITUDES


Uno se parece a ella,
por el color del velo.
Otro se reconoce asimismo
por el uso del cerebelo,
son dos tontos con el tono moreno,
y aún no he dado el nombre,
que me persigue
por mi cerebro negro
y por las desteñidas imágenes
de contradicciones varias;
y me persigue por parecer igual
así con similitudes exiguas
entre un porte de contacto.
En la mirada
no se compromete en serio,
por el motivo de no caer
en el abismo entrevero.
Son dos en unisonó,
que no concluye el tacto,
por no tener el esmero
de averiguar algo;
y por mentirse tanto,
oculta el interés,
para no parecer nada serio.

Del libro Sentimientos Desclasificados y texto Con mesura de Fernando Zuñiga Fajardo