martes, 28 de abril de 2015

LÍMITES


Me abrí el cráneo y me asomé a mis límites,
estaban llenos de cerumen y música de fondo,
había jaulas vacías y escaleras de caracol,
un pozo sin fondo hablaba sin parar
y las paredes de los límites estaban carcomidas por loros que saltaban a la comba con sus entrañas.

Las palabras eran kamikaces con boina,
se limitaban a señalar los límites,
lo que quedaba del cráneo regalaba besos a cambio de un millón de euros cada beso,
decía que las pocilgas son fotocopias de algunas almas
y que chirona era la quietud del cerdo cuando lo engordan
para comerlo.

Después de mil siglos de estupor,
cerré mi cráneo con manos llenas de dedos,
estornudé en la cremallera de la cerradura de los puntos de fisión,
engordé quince toneladas por cada centímetro de piel,
floté como una pluma eléctrica,
me miré fijamente con la pericia que da
la delicadeza y la terquedad
y me puse unos límites nuevos entre ceja y ceja.

Serían los límites más ilimitados de todos los tiempos, me dije.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

lunes, 27 de abril de 2015

SOPLABA EL VIENTO


Aquella mañana, aquella mañana,
el viento me despeinó.
Soplaba con fuerza, con mucha fuerza,
haciendo vibrar los árboles
y levantando las faldas de las mozas.
Las sillas corrían calle abajo
llegando hasta la playa.

Allí estabas tú, allí, soportando el viento,
esperando verme aparecer
con mi traje blanco y mis zapatos negros
desafiando todas las reglas de la elegancia
que nada me importan porque nada sé
de combinaciones de colores
y me pongo aquello que me apetece.

Me diste dos besos y me entregaste
un cuaderno lleno de anotaciones
y dibujos que estudiaría página a página
para ver su viabilidad y si era viable
daría todos los pasos para realizarlo
sin dejar ningún cabo suelto
y que todos apreciaran sus grandes valores.

Pero ahora solo estabas tú con tu larga melena
movida por el viento y una hermosa sonrisa
y un cuaderno con un posible gran proyecto
que mañana tal vez se hiciera realidad
o se quedase solo en proyecto.
Yo decidía y solo tenía un par de días
para comunicar mi informe.

Pero eso sería mañana. Ahora estaba contigo.
Había tiempo para tomar un buen desayuno,
incluso para almorzar y cenar
en el mejor restaurante de la ciudad
los mejores platos de la cocina local
y después terminar en una discoteca
donde tomaríamos la última copa.

JOSÉ LUIS RUBIO

TU MIRADA / COSAS TUYAS


TU MIRADA

Tu mirada perdida
dentro de mis
emociones
soñando a soñarme
y yo presa en alas de
gaviota
en un vuelo sin
ascenso procurando
cautivarte
para llevarte conmigo
hacia el país donde los
sueños son cuentos
llamados ilusiones
y en donde en lienzo de
nubes todas de colores
procurar amarte...
Tu mirada incrédula
y ya no tanto altiva
queriendo vivir en mi
castillo de cuentos
se perdió dentro mis
ojos, tratando de
buscarme
Y yo que estaba ahí
de camino hacia a la
salida
con mis zapatos rojos
henchidos, como yo
de tanto admirarte,
quedaron presos en
mis manos y en pies
descalzos y alas de
gaviota, te invité a
buscarme...

COSAS TUYAS

Yo soy todas esas cosas
que tú a diario te inventas...
Soy el molino que desgrana
tu olvido...
Soy la tarde que tomas
de la mano
y el beso lleno de horarios...
Soy toda tú...
Me baño con tu tinta
y en tu espejo de virtud
me miró y si me miras
te entrego mi condicion,
ese vicio de esperarte
estando tan lejos, vestida
en voz sin piel...
Estas cosas tuyas de
alimentarme con
personajes e ideas que
riman me provocan
amarte sin escenas
ni teatros, tú eres el
que siente mi alma
el que me llama y viaja
conmigo al país de los
sueños y con alas de
colores me pintas tu
amistad...
Soy eso que tú llamas
eternidad... A un día lo
llamas por noche,
camino de tarde otoñal.

CARMEN CONCEPCIÓN -Puerto Rico-

A UNA JOVEN QUINCEAÑERA


Para ti, de esta manera
te aprestas a celebrar,
de manera singular
esas quince primaveras.
Como flor de la pradera
Que su ambiente odoriza,
Vas caminando sin prisa
El sendero de la vida,
Al sentirte consentida
Por una eterna sonrisa.

En este día especial
donde es tu cumpleaños,
quiero que tus años
próximos tengas igual
alegrías, y un pedestal
donde situar tu belleza,
y sigas como princesa
realzando tu hermosura,
porque eres preciosura
digna de la realeza.

Pero un regalo sincero
de mi parte quiero darte,
estos versos que son parte
de mi sentir con esmero,
y es por eso que quiero
que te sientas mas dichosa,
no es una ofrenda costosa
que sale del alma mía,
para llevarte en este día
un ramo de 15 rosas.

ROBERTO BATISTA PARGAS -Cuba-

Y AHÍ ESTABA ELLA


… y ahí estaba ella,
entre la multitud,
como una más pero
nunca se detuvo,
avanzó siempre
sin rendirse jamás
hasta llegar a mí…

TOMÁS RODRÍGUEZ MIELKE -Estepona-

ME ENAMORASTE


Y te vi llegar,
y nada más verte dije, es él,
te bajaste del caballo y me saludaste,
y desde ese momento empecé a verte,
como el rey de mi alma, mi bello amante,
y desde ese momento mi corazón
ya quiso saber de ti,
estar contigo y abrazarte.

,Y es que el cielo era todo azul,
y nos rodeaba, árboles verdes,
y en tus brazos sentí la paz y la alegría,
pues en tus ojos vi el fuego ardiente
de los hombres que viven,
con honor e hidalguía.

Y bailamos dando vueltas los dos,
y el mundo a nuestro paso desaparecía,
y nos dimos cuenta que éramos felices,
como si hubiéramos vivido juntos, toda la vida.
y sentimos que Dios nos unía,
que su luz nos cubría,
pasamos las horas bailando y riendo
hasta que amaneció.
hasta que nació, el nuevo día.

¿Dime amor?
¿ como has podido vivir sin mí?¿cómo lo hiciste?
las de veces que pensé en ti. ¡cuánto lloré¡
cuando mi corazón triste se ponía,
las horas de soledad que sufrí sin ti, vida mía,
y a la virgencita de mi iglesia siempre le pedí,
que nuestros caminos se cruzaran, algún día.

Y te regalaré, rosas rojas todos los días,
lo que me quede de años, el resto de mi vida,
quiero que veas en mí, al caballero andante
que luchó siempre por su Dulcinea,
quiero que te grabes en el corazón,
que siempre serás mía,

Y te regalaré, rosas rojas todos los días,
y te llevaré, como mi diosa blanca, a la luz del día,
del brazo. juntitos iremos los dos, pues nos queremos,
y que Dios nos bendiga a los dos, por tanto amarnos,
y así andaremos siempre, toda la vida…

FRAN TRO

LARGOS COLMILLOS OXIDADOS DE NUBES


Largos colmillos oxidados de nubes
se apilan detrás del horizonte
El sol se hiere en ellos, sangra,
es una sinfonía de colores...
Pasa el viento besando sus espinas
ellas no quieren irse, no las lleva...
están ancladas en el gris silencio.
Más lejos el sonido de la fragua
martilla su oxidada investidura
Un hombre pasa, silba su silencio
atrapado en la nada...
El horizonte se detiene y es un grito
que nadie escucha, que a ninguno llama.
El mimbreral se agota junto al agua,
el río lo detiene en su cascada.
Mira una nube que serrucha el aire
con sus largos colmillos oxidados

MARÍA ITZA