jueves, 28 de agosto de 2014

EXPLOSIÓN


Una explosión agita el agua.
Una explosión que altera
la plácida superficie
lanzando lejos multitud de gotas
que mojan los alrededores.

Explota el agua y las partículas
saltan en artísticas piruetas
que se asemejan a un baile acuático
que se repite una y otra vez
alcanzando los límites internos
 y los externos más cercanos.

El agua explota al recibir
unas diminutas gotas de color
que son lanzadas lentamente
con rítmicos movimientos
para que en el agua explote
sucesivamente en una danza
extraordinariamente atractiva
que atrae todas las miradas
que explosionan simultáneamente
formando un conjunto apasionante.

Explosión, explosión, explosión.
Agua, agua, agua.
Saltan, saltan, saltan.
Bailan, bailan, bailan.

JOSÉ LUIS RUBIO

LA LUNA VIGILA


LA LUNA VIGILA
los tejados de la gran ciudad.
repasa, con suma atención.
los tristes versos
del afligido poeta.
Sus estrellas la entregan
los últimos sueños,
las ilusiones abatidas
cansadas de tanto rencor,
la amargura de las tardes egoístas,
no soporta la insistente
mirada de absurdos escrúpulos
de un ayer lejano.
Tal vez la luna
no comprenda de amores.
El poeta, entre las estrellas,
rompe a llorar
melancolías antiguas.

Gerardo Vargas Vega -España-
Publicado en Estrellas Poéticas 56

SALUD VINCULAR


En la veranda de una casa de reposo, frente al mar. Un hombre en silla de ruedas, con un yeso en la pierna derecha y vendajes en la cabeza, habla a público.
Tenía pensado este viaje desde hace tiempo. Lo que estaba fuera de programa era la estadía en este sitio. No porque la atención sea mala, al contrario. Pero, como decirle… Imaginaba que debía ser un viaje de fortalecimiento interior tras el fin de una relación roída por el tiempo.
Ayudaron la carcoma, las miserias de la menopausia y la insatisfacción crónica de mi amante. Eso taladró nuestra sociedad y ninguno de los dos hizo nada por evitarlo.
Yo no moví un dedo porque estaba harto de aguantar sus malestares, la merma de su libido y su pretensión de que yo fuera Aladino y con la lámpara mágica le diera todos los gustos.
Ella tampoco hizo nada para reparar las cosas. Acaso porque entrevió la magnitud del ajuste que se venía con la Realpolitik que diseñé: Yo aspiraba a una pareja en el sentido etimológico del término latino: Par-paris, verbigracia: Iguales.
Dicho de otro modo, basta de viajes al exterior y salidas caras a cargo del que suscribe. Cada uno paga lo suyo… Ese fue el principio del fin, porque es sabido que las mujeres son más proclives a soportar la miseria espiritual que la material.
Es falaz la idea romántica del que muere por el desapego de otro. El amor es una enfermedad benigna que rara vez lleva a la tumba. No hay misterios.
Lo inescrutable son los caprichos del hado.
Es inconcebible que esa climatérica encontrara reemplazo adinerado. ¡Ni le cuento el auto que tiene!
Estaba escrito que este viaje ocultaba mi perdición. Cosas del destino…
Cruzaba la avenida costanera, en ojotas y malla rumbo a la playa en el preciso momento en que ellos pasaban a bordo del convertible. Me quedé estupefacto mirándolos. Ahí nomás una moto que venía a toda velocidad me pasó por arriba. La saqué barata. Conmoción cerebral, fractura de fémur, costillas fisuradas y luxación de clavícula. No-venta días de yeso y una convicción absoluta: El amor no mata, pero el daño colateral que ocasiona puede ser ominoso.

Eduardo Protto (Argentina)
Publicado en Los Cuadernos de las Gaviotas

LO MORISCO EN VOZ GITANA


A Abderrahmán El Fathi, en recuerdo de aquella tarde-noche en Triana en mayo de 2005.

Por la calle Pureza,
la calle más emblemática de Triana,
íbamos mi amigo Abderrahmán y yo.
Es la calle de los cantaores y cantaoras,
de toreros y poetas,
de todo artista y del Viri,
iba diciéndome mi amigo Abderrahmán
cuando de pronto una desgarradora voz
Irrumpe:
"¡Qué alegría ir por Triana
y ver la Torre del Oro, sin campana!..."
Eso iba cantando Inés Bacán,
una dulce y culta gitana,
en aquella noche mágica
sacando quién sabe cómo
ni de dónde
esa pieza arqueológica
de su memoria ancestral.
Miramos hacia la Torre
Abderrahmán y yo ..
y al mismo tiempo... al compás
Suspiramos:
¡Ay! de aquello…
Era una melodía
a gritos.
Una reivindicación inconsciente
a voces.
Prueba de permanencia
no sólo de destellos
de una tradición,
sino de la continuidad de su más pura esencia.
que parecía filtrarse de entre
lo más profundo de un alma dolida.
Culta sin saber leer ni escribir,
cantaba sin saber -quizáslo
que su lengua pronunciaba.
¡Pero que su alma
profundamente sentía…!

Aziz Amahjour (Melilla - Nador)
Publicado en la revista Aldaba 17

UNA NUEVA VIDA


Es curiosa la alquimia. Con su poder, su manera de crear distintos objetos, distintas sustancias de aquello que antes no era nada, que no tenía valor. Es tan sencillo como conseguir los ingredientes apropiados para hacer lo que se desea; plomo para hacer oro, o sangre y espíritu para crear personas.
Creo que no es necesario usar la alquimia para hacer un cuerpo humano, pero claro, tener el poder y no utilizarlo debe ser como tener alimentos y no ingerirlos ¿no?
Llenar el caldero de sangre, de lágrimas, de ánimas muertas y encontradas en los lugares más ocultos.
Apurar hasta el último segundo para apartar el atanor de los fuegos, logrando así una cocción perfecta. Buscar el momento sublime en el que los objetos inanimados den resultado a la vida, al ser, a la persona.
Todo se mezcla en un baile de intenciones en el que la materia pierde su esencia, y se ve modelada hasta
quedar con la forma que le da el antojo.
Todos los ingredientes pierden su manera de ser y desaparecen como unidad, para crear un todo distinto y diferente, un todo que no es tan sencillo como la suma de las partes.
La alquimia es capaz de esto y mucho más. Es capaz de alienar los cuerpos que utiliza, de arrebatarles su esencia, de acabar con aquello que son para obligarlos a recrearse como ella quiere.
O como quiere el alquimista.
Mi padre no eligió nacer, pero eso es algo que le pasa a todos los humanos.
Yo en cambio no elegí ser creado.

Juan Antonio Román (España)
Publicado en la revista digital Minatura 125

RECHIFLADO EN MI TRISTEZA


Te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida paria
una buena biblioteca.
Te quedaste allá,
en Villa del Parque,
con Thomas Mann y Roberto Arlt y Dickson Carr,
con casi todas las novelas de Colette,
Rosamond Lehmann, Charles Morgan, Nigel Balchin,
Elías Castelnuovo y la edición
tan perfumada del pequeño
amarillo Larousse Ilustrado,
donde por suerte todavía
no había entrado mi nombre.
También se me quedó un tintero
con un busto de Cómodo,
emperador romano
cuya influencia en las letras
nunca me pareció excesiva.

Julio Cortázar -Argentina-
Seleccionado por Leandro Murciego

LA QUIETUD DEL MUNDO


Me da que pensar
casi sin luz y tanto silencio
se escucha al mar que se ha callado
miro a la tierra que no gira
parece que todo se ha muerto
sobre el valle de agua y arena
no hay aliento de vida
¿Será que desde aquel día
cuando borraste mi nombre de tu memoria
el dolor traspasó el mundo
llegando la pena hasta mi pecho
dolor que lento y sordo pero tremendo
royome el corazón entero?
No tuvo tiempo la luna
de ponerse su lienzo de plata
enajenada aplastada esta la noche
sin la luz de blancas azucenas
imposible avisorar crudo sendero
Esta triste historia
oculto llevo como un misterio
tu voz, tu amada voz y dulce acento
ya no me da el aliento
no me miran tus amorosos ojos
tampoco tus amados labios
suspiran mas por mí
¿Donde están esos brazos
que ayer me estrechaban?
tus tibias manos ¿donde están?
Mar y caracol mudos se quedaron
el viento es una mariposa
el silencio cirio de hoja seca
Tal parece que el mundo se ha muerto
el brillo escasea en sus escamas
todo esta tranquilo...quieto...o será que...
...por falta de tu amor dejé de existir ?

Yolanda Bruno -Perú-